Entradas

Mostrando las entradas de 2016

Golazo de la comida peruana

Imagen
Por:  Néstor Rubén Taype Pensaba en principio escribir sobre las faltas  que cometen algunos restaurantes peruanos aquí en Nueva Jersey, de los platos bamba que nos ofrecen, aprovechando el  boom de nuestra gastronomía. Recordaba los frejoles que nos dieron en Paterson en un local con nombre algo argentino, y cuando reclamamos porque estos parecían balas,  el dueño me dijo – sorry hermano  pero no es frejol de mi proveedor – Entonces le respondí  que le dijera a su cocinero que las menestras se remojan un día antes y que le dé el hervor necesario. Igualmente de un local en Kearny que tiene el nombre de un cítrico, quien nos puso en un Arroz con Pollo una presa de barbicue, media dulzona y roja. Otro restaurante que luce el nombre de un departamento del sur y supuestamente brinda toda la gastronomia de esa zona, nos decepcionó al pedir un simple plato de  Ocopa, que sabia a huancaina. Además, muchas de ellas, que por su tamaño y capacidad, sirven también para presentaciones en vivo de ar…

Casarme quiero

Imagen
Por: Néstor Rubén Taype
Nueva york es una ciudad maravillosa que al visitarla produce casi siempre un dinamismo tremendo, una ciudad que desborda vida. Inmensas masas de gente desfila interminablemente por sus calles sin importar la hora. Times Square espera  con los brazos abiertos para acoger a los visitantes en su selva de cemento y luces de neón.  Las excentricidades como la capital del mundo no se dejan esperar,  un esbelto tarzán tomando sorpresivamente a una turista que pega un grito entre alegría y sorpresa, mientras sus amigas disparan sus celulares grabando el momento y hacerlo eterno. Una pareja de afroamericanos con saxo y una suerte de batería ambulante ensayan un tema desconocido a ritmo de Jazz. Mas allá los infaltables sudamericanos tocando música folklórica con sus atuendos típicos y unas zampoñas enormes soltando el viento de los andes. 
Ramiro camina entre esa multitud y va rumbo a tomar el tren  diez cuadras más abajo que lo llevará a un  pueblo llamado Harrison, una…

CRIATURAS MUSICALES

Imagen
Por: Fernando Ampuero
La niña llegó del colegio cuando los gritos de sus padres se podían oír desde fuera del amplio y elegante departamento. Tocó el timbre y aguardó a que la empleada le abriera. Entró al vestíbulo y, cuando pasó frente al espejo oval, se hizo a sí misma una mueca graciosa. Luego enrumbó a la cocina, bebió un vaso de naranjada y, de vuelta en el vestíbulo, se detuvo cautelosa­mente en el primer peldaño de la escalera.
La discusión, como de costumbre, era a distancia. Su padre se hallaba en el baño, duchándose. Su madre reordenaba la ropa en los colgadores, en los cajones y en las gavetas del walk-in closet, una de sus actividades más socorridas cuando tenía los nervios de punta.
–¡Hola! –gritó alegremente la niña–. ¡Ya estoy aquí!
Un súbito silencio sobrevino a su saludo.
Pero unos instantes después se abrió la puerta del baño, que daba al hueco de la escalera, y salió su padre, desnudo y chorreando agua. También, como de costumbre, la niña vería que éste, ante su presenc…

Macho que se respeta.

Imagen
Por: Néstor Rubén Taype

-              Cuando me di cuenta de lo que pasaba, ya tenía su rodilla sobre mi nuca, mi cara contra el suelo, y uno de mis brazos hacia atrás, pegado a mi espalda bien ajustada por él. -              ¿Y entonces qué hiciste? -              En principio pensé que era un asalto, temía que este tipo,  que me había cogido por la espalda podía sacarme una “chaira” Pero cuando lo escuché decir “no te metas con mi costilla  cabrón” Allí  supe lo que estaba ocurriendo. -              ¿Y? -              Hice lo que hace cualquier macho haría pues hermano.

Reservaciones de Faucett en los setentas estaba lleno de jóvenes que solo deseábamos vacilarnos y divertirnos. Eran las épocas en que las fiestas del año se celebraban comenzando en las oficinas de nuestra aerolínea en el centro de Lima y se prolongaban haciendo escalas en  diversas agencias de viajes, a donde éramos invitados con frecuencia y casi siempre terminábamos de madrugada en alguna discoteca. Aún sin aparatos so…

HABLA EL CHISME MALICIOSO

Imagen
Por: Héctor Rosas Padilla
“Por ahí me dijeron que  tu esposo anda con otra mujer y que él ya no vive contigo”. “Me contaron que fulano estuvo diciendo cosas muy feas de ti”. “Me dijeron que”, “escuché por ahí que”.  ‘’Me suplicaron que no abriera la boca”. “Porque confío en ti te voy a contar”. “Te paso el dato de lo último”.
Este soy yo: EL CHISME, pero no el chisme que espera o busca la gente para estar al día con lo que acontece en su comunidad.  O para enterarse qué cosas se dicen de los logros de fulano o mengano. No, esa clase de chisme no es pernicioso. Tal vez sin él la sociedad hubiera desaparecido de la faz de la tierra. El chisme a veces puede ser beneficioso y digamos que no siempre encierra una mentira. A saber: “El chisme cumple funciones tanto sociales como psicológicas porque sirve para que las personas establezcan enlaces sociales”. Esto por si acaso no lo escuché por ahí, sino que lo dice el psicólogo Ralp Rosnow. Pero qué lejos estoy yo de ser ese  chisme benigno que …

El Sacerdote y la Dama

Imagen
EL Cuento de las 1,000 Palabras de Caretas

Escribe: MARÍA LOURDES TORRES

María Lourdes Torres Saric (1961), menos conocida como “mltowers”, ganó la segunda mención honrosa abordando un tema espinoso con sutileza descriptiva y destreza literaria. Desde hace tres años pertenece al grupo de narrativa La mansión de la magia, bajo la atenta mirada de su escritor y guía, Alonso Cueto. El grupo de estudio se reúne cada semana para intercambiar relatos y opiniones. Torres trabaja en un estudio de abogados y escribe desde hace ocho años. Lee a García Márquez, Vargas Llosa, Valdelomar, Hemingway y Henry James. Tiene dos hijas y, pronto, tendrá dos novelas.



Su acento francés le da un matiz irreverente a la ceremonia. La mirada amarilla danza entre los feligreses. Va de un lado a otro del púlpito, sus manos se agitan y las palabras brotan como ráfagas perfumadas de incienso. El discurso llega al cénit y la sotana verde y dorada revolotea. La holgada vestimenta no logra disimular sus hombros anchos y …