domingo, 14 de octubre de 2012

Alberto Fujimori: La delgada línea entre la cruel condena y el indulto por razones humanitarias.

Por: Néstor Rubén Taype



Los peruanos somos testigos ahora de un hecho indiscutiblemente controvertido, un tema que ha polarizado al país y que ha despertado diversas opiniones muy radicales en uno y en otro sentido; los que están a favor y en contra del indulto.
Me explico ¿Se necesita nuevamente de entrar al tema de que si se lo merece o no?
¿Recordar nuevamente lo que hizo bien y lo que hizo mal?
Entendemos que ese tema ya se ocuparon los jueces y dieron su veredicto como culpable, dándole la condena respectiva.
Dicen los entendidos que el indulto es una causa de extinción de la responsabilidad penal, que supone el perdón de la pena. Es una situación diferente a la amnistía, que supone el perdón del delito, ya que por el indulto la persona sigue siendo culpable, pero se le ha perdonado el cumplimiento de la pena.
Además afirman que para otorgar el indulto es necesario un simple acto administrativo, para la amnistía es necesaria una ley. Quizás hubiésemos querido ver el desarrollo de este tema, en una buena relación entre el ejecutivo y la familia. Pero se deslizó el tema político, y se dieron algunos puyazos y agrios comentarios, que en realidad no valían la pena.
No faltaron los terceros que colocaban al presidente la espada de Damocles, diciendo que si da el indulto, será recordado como un presidente magnánimo y si no, pues será culpable de la muerte del condenado (¿?)
En realidad la posición del presidente Humala no es envidiable, le ha tocado un tema muy sensible y delicado.
La última encuesta de El Comercio da un 54% a favor del indulto, eso es poco más de la mitad apenas, hay otra buena parte que no está de acuerdo. Por lo tanto a favor o en contra habrá una buena cantidad de personas disconformes.
Sera una buena oportunidad de revisar nuestro cristianismo, como va nuestro amor al prójimo, preguntarnos si el asunto es una cuestión de Dios o del César.
El indulto finalmente está en las manos exclusivas del ejecutivo, quien tendrá que tomar una decisión muy difícil. Por lo demás el mundo da muchas vueltas, la vanidad y el poder no permite a las personas imaginar jamás que en esta vida tenga que pedir algo para sí, cuando creen tenerlo todo. Nada más falso.

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