viernes, 23 de diciembre de 2011

Fujimori: Corre el Reloj

Fuente: http://www.caretas.com.pe/

Y las apuestas. Detrás de trámites para indultar al ex presidente se libran intensas discusiones médicas y políticas. Arriba, Santiago Fujimori dijo que su hermano no estaba de acuerdo en pedir el indulto. Pero Keiko Fujimori ya anunció que pedido se hará después de navidad.

La temporada navideña trajo una nueva ola de opiniones en el debate sobre la posibilidad de que Alberto Fujimori reciba un indulto presidencial. Lo definitivo es que la familia del encarcelado ex presidente ya se encuentra recabando la información médica para realizar el trámite. A estas alturas no existe, para sus abogados, otro camino que logre su libertad. El último informe del INEN puede ser determinante, pero ahí también hay posiciones encontradas entre los especialistas. ¿Es el indulto, como indica el ex presidente Alan García, también un “arma interesante” que tiene el gobierno para mostrarse dadivoso? ¿Alguien cree en Papá Noel?

El debate sobre la posibilidad de indultar a Alberto Fujimori retomó fuerte viada en los días previos a la Navidad. Al informe del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) publicado en CARETAS 2208, y pasada la crisis ministerial del gobierno, se han escuchado opiniones de todas las tiendas políticas a las que se sumaron en los últimos días las de los expresidentes Alan García y Alejandro Toledo, además del Nobel Mario Vargas Llosa, de vuelta en Lima para las fiestas de fin de año.

La sensibilidad con la materia es de tal magnitud que la discusión volvió a arreciar a partir de un absurdo pedido de indulto que llegó a Palacio de Gobierno. El remitente, Cesáreo Vargas, se presenta como directivo del desconocido Organismo Nacional Derechos Humanos y en su breve carta se refiere a una “enfermedad terminal” que no ha sido mencionada en ningún informe médico.

A través de un comunicado, la familia Fujimori negó tener alguna relación con el pedido. En cambio, reconoció que se encuentra recabando la información para tramitar la gracia presidencial de la que dispone Ollanta Humala.

Según una breve declaración del ex presidente en junio pasado, y las palabras posteriores de su hermano Santiago, Alberto Fujimori no se encontraba de acuerdo con pedir un indulto.

El escenario ha tomado un rumbo distinto. A pesar de que anunció la próxima presentación de dos nuevos hábeas corpus, César Nakazaki, abogado de Fujimori, le aseguró a él y a la familia que ya no sacarían nada de la vía de apelaciones en el Poder Judicial. El jurista consideró “imperioso” desarrollar la vía del indulto.

Según trascendió, los Fujimori aún no reciben los exámenes solicitados al INEN.

CARETAS pudo confirmar que la última junta médica para evaluar el caso se realizó el 4 de noviembre a pedido del Poder Judicial. Luego de la mencionada publicación, el PJ respondió que la junta fue convocada por el pedido de la Justicia chilena, que solicitó el testimonio de Fujimori en casos planteados por el Estado peruano luego de completado el proceso de extradición.
MÉDICOS EN DEBATE
¿Cómo se juegan las cartas en el INEN?

El doctor Hugo Lozada, jefe del departamento de Salud Mental, es quien más expresa su convencimiento de la procedencia del indulto. En junio declaró que, debido a su depresión, Fujimori “es una persona que se podría morir en cualquier momento”.

El doctor Lozada ha visitado a Fujimori en la prisión de la Diroes durante varios sábados y con él ha ido una enfermera especializada que le trató una dolencia en los pies relacionada con la hipertensión arterial registrada en el documento de noviembre (“insuficiencia vascular periférica”). Este tratamiento concluyó hace unas pocas semanas.

La de Lozada no es una opinión necesariamente compartida por los demás jefes de departamento (CARETAS 2208). Fueron ocho los que participaron en la mencionada junta médica. Pero, según la información recabada por esta revista en el nosocomio, los doctores Juan Postigo Díaz, del departamento de Cabeza y Cuello y Eduardo Payet, de Abdomen, también se encontrarían de acuerdo con la figura del indulto.

Otros especialistas, como Fernando Barreda de Especialidades Médicas y Daniel Arbaiza de Neurología, observan la posibilidad con más escepticismo.

No queda claro, a estas alturas, si los mismos médicos integrarían la junta para responder la solicitud de los Fujimori. Tampoco si los términos del documento deben ser más categóricos que los que se desprenden del que publicó CARETAS y cuyas conclusiones más importantes estaban en el “alto riesgo de recidiva” del operado cáncer a la lengua y la “evolución tórpida, de pronóstico reservado” de su trastorno depresivo.

Es probable que, siendo la depresión una punta de lanza en la argumentación que trabaja Nakazaki, haya exámenes realizados por profesionales del hospital psiquiátrico Víctor Larco Herrera.

La discusión médica tiene su lado político. Y los políticos y las encuestas ya le dieron carácter de salud pública.

ARMAS Y GRACIAS
Alan García, inmerso en su reaparición mediática y la presentación de su nuevo libro, tocó la nota discordante de este villancico.

“Cada día que pasa Alberto Fujimori tiene más años y evidentemente su situación, según las fotos que se ven…me duele personalmente, es una tragedia. Siempre he creído en la justicia, pero no creo en la crueldad ni en el ensañamiento con el que está vencido y que no tiene mayor futuro”, declaró en la mañana del lunes 19 a RPP.

García calificó el indulto como “un arma interesante que tiene el gobierno en sus manos” para “mostrarse bondadoso y generoso”. Si bien reconoció que el país puede “quedar mal poniendo en libertad a una persona que ha sido juzgada por crímenes y haber roto la democracia”, agregó que el Fujimori “de hace 20 años es diferente a una persona de hoy, en el sentido de que ya fue sancionado y, lo que es peor para un político, avergonzado”.

Mario Vargas Llosa, en cambio, declaró en sentido totalmente contrario luego de recibir el doctorado honoris causa de la Universidad Cayetano Heredia la tarde anterior. El novelista dijo brevemente que tal gracia solo debía ser concedida si el beneficiario sufría “una enfermedad terminal”.

Cabe aclarar que el reglamento de indultos es más laxo y también incluye casos en los que “pese a padecer enfermedades no terminales, la naturaleza de las condiciones carcelarias pueden colocar en grave riesgo la vida, salud e integridad” del interno. También califican “los afectados por trastornos mentales crónicos, irreversibles o degenerativos” (CARETAS 2185).

En entrevista publicada por La República, Alejandro Toledo demandó que “si presentan una solicitud de indulto humanitario, yo diría tres cosas: primero tendría que haber evidencias contundentes de que está en sus días finales. Dos, estas evidencias necesitan ser verificadas por especialistas, por una junta de médicos nacionales o internacionales, y ahí podemos conversar. Y tres, también hay que preguntarles a las víctimas”.

Toledo advirtió que “si el presidente Humala quiere indultar al presidente Fujimori, sin tener los elementos de juicio de lo cual hemos hablado, allí sí tiene una ruptura”.

Según las palabras del propio ex presidente, Perú Posible ya había roto con el gobierno con la designación del gabinete encabezado por Óscar Valdés (CARETAS 2211). Por eso fue pertinente la respuesta del presidente del Legislativo, Daniel Abugattas. “No sé cuántas veces puedes quitarle el respaldo a alguien”, ironizó al tiempo de reconocer que Toledo es un demócrata “a carta cabal”.

En los círculos de Palacio observan que el indulto es también una carta política, y más si se toma en cuenta la volatilidad de la alianza política entre el nacionalismo y la chakana. Se comenta que Humala tiene cada vez menos disposición para responder las llamadas telefónicas de Toledo. No debe ser muy cómodo lidiar con un amigo que, un día sí y otro no, amenaza con patear el tablero porque busca evitar asumir los pasivos de un gobierno que no es el suyo.

El escenario de una alianza parlamentaria entre el gobierno y el fujimorismo, o siquiera un tácito entendimiento por la “gobernabilidad”, era impensable hasta hace poco. Pero también lo era el reemplazo de Salomón Lerner por Valdés.

Como su nombre lo indica, el indulto es humanitario. Pero, en palabras de Alan García, también puede ser un arma interesante.

lunes, 12 de diciembre de 2011

En el Campamento de ‘Artemio’


Fuente: www.caretas.com.pe
Entrevista de Gustavo Gorriti

Gustavo Gorriti entrevista a "Artemio". El líder de Sendero Luminoso en el Huallaga acepta la derrota pero señala: "Hay un conjunto de problemas derivados de este conflicto armado que se tienen que discutir en una mesa de negociación".

Selva del Huallaga.- Es la tarde del jueves 1 de diciembre y luego de navegar largo rato en el torrentoso y encrespado río Huallaga, hemos avanzado a contracorriente por un tributario, y luego por otro. Al fin, desembarcamos en una playa muy pequeña, cubierta por la vegetación. Avanzamos un par de cuadras, por un camino que se adivina antes que se ve, hasta que un hombre armado emerge del bosque y ordena el alto.

Somos cuatro periodistas, tres de IDL-Reporteros y un británico. Hemos hecho un largo camino, por rutas solitarias y ríos embravecidos, hasta llegar ahí, y a nadie le molesta esperar un poco. El senderista que nos dio el alto sería indistinguible de un soldado, con el fusil Galil, el pantalón de camuflaje y el polo negro, si no fuera porque en este último lleva estampados la hoz y el martillo. Habla por un walkie-talkie, avanza y desaparece por un rato y finalmente retorna y nos pide que avancemos.

En unos metros, el bosque se abre en un claro y adentro, en rigurosa formación de orden cerrado, una treintena de senderistas armados permanece impasible, en atención, mientras que la persona de mayor edad que obviamente los comanda, deja su puesto al costado de la columna y se acerca a saludarnos. Es ‘Artemio’, el jefe senderista del Alto Huallaga, el único miembro del Comité Central de Sendero de las décadas del 80 y el 90 que se encuentra todavía en libertad, y uno de los más veteranos alzados en armas en el mundo, luego de 30 años de guerra continua, en parte de la cual llegó a tener un gran poder y a sentir la victoria al alcance de la mano, antes de la larga adversidad y la irreversible derrota, que hoy reconoce sin que ello lo lleve a rendirse.

El jefe senderista se aproxima y saluda afablemente a los periodistas. Somos Romina Mella, de IDL-Reporteros; Bladimir Angulo, periodista de Aucayacu y corresponsal de IDL-Reporteros; Dan Collyns, colaborador de The Guardian, corresponsal de la BBC hasta hace poco y ahora de la TV china; y yo.

Observo a ‘Artemio’ y la tropa que lo acompaña. Estos últimos son 31 senderistas, todos bien uniformados, aparentemente bien alimentados y en buen estado físico. No hay dos fuerzas armadas en el mundo que tengan los mismos detalles en los movimientos y maniobras de orden cerrado, pero este grupo sería virtualmente indistinguible de nuestro Ejército si no fuera por los símbolos comunistas en sus polos y por la mayor variedad de armamento. Hay fusiles Galil y AKM, junto con varias escopetas de corredera y hasta alguna mini-Uzi.

Luego de establecer las identidades de cada uno de los miembros del grupo de periodistas, ‘Artemio’ nos anuncia que tenemos una pequeña marcha por delante. Empezamos a buen paso por una zona de bosque relativamente ralo y plano, que parece haber drenado la borrascosa lluvia de la noche anterior, hasta que aparece delante nuestro un cerro barroso y empinado. El ascenso empieza y pronto las mochilas parecen multiplicar su peso, los pulmones se hacen casi tan deficitarios como la economía griega y los resbalones en la pendiente barrosa llevan a escoger la seguridad antes que la dignidad y agarrarse de cualquier rama, aunque la mano se pueda cerrar sobre el aguijón de una hormiga izula, como eventualmente sucede con dos del grupo.

Largos, agitados minutos después, se corona la subida en una meseta fresca, con un bosque abajo ralo, pero de dosel cubierto. Los senderistas han armado ahí un campamento rústico, con toldos de plástico negro, bancas improvisadas y una cocina de fuego abierto junto a toldos que actúan como difusores de humo. El lugar está oculto y a la vez en una posición dominante. Los senderistas ya han distribuido vigías y ‘Artemio’ está listo para la entrevista, que se dará ese día hasta bien entrada la noche y el día siguiente desde temprano hasta pasado el mediodía.

Hace algunas semanas recibimos en IDL-Reporteros el mensaje de que ‘Artemio’ estaba interesado en dar una entrevista. Nosotros no dudamos en aprovechar la oportunidad de esclarecer actos y justificaciones del pasado y el presente, pero exigimos que no hubiera condicionamiento alguno en la entrevista. ‘Artemio’ aceptó y pidió a la vez reserva en cuanto a la ubicación precisa del lugar. Aceptado ello por nosotros, viajamos al Alto Huallaga y seguimos la ruta de aproximación que nos dieron antes de establecer contacto con nosotros. Apenas lo hicieron fue evidente el control oculto pero preciso que tuvieron en todo el largo tramo final de recorrido. En el terreno, la inteligencia senderista parece funcionar con eficacia, y sus medidas de seguridad y contrainteligencia se ven simples pero competentes. Ninguno daba la impresión de estar preocupado de que hubiéramos sido seguidos.

Y ahí estaba ‘Artemio’, memoria viva aunque no precisamente imparcial de treinta años de violencia en el Huallaga, nacido en Camaná, licenciado del EP (sirvió en el BTQ 221, un batallón de tanques en el sur del país) que llegó al Huallaga entre 1980 y 1981 para zambullirse en la guerra que hasta hoy no acaba.

A continuación, algunos fragmentos de la larga entrevista cuya versión completa puede leerse en IDL-Reporteros (reporteros.pe).

Usted lleva virtualmente treinta años alzado en armas. Sin embargo, la guerra terminó (…) Abimael Guzmán Reynoso ya ha dado virtualmente por concluida la guerra y, sin embargo, usted prosigue alzado. ¿Por qué? ¿No le han notificado que la guerra terminó?
(Abimael Guzmán es) mi jefe, el jefe del Partido Comunista del Perú (…) De hecho que la guerra prácticamente ya terminó el 2000 (…) (La solución política no ha ocurrido) por la intransigencia política del Estado y de los gobiernos de turno que plantean una postura de rendición incondicional (…) cosa que objetivamente no podemos hacer. Nosotros planteamos una mesa de negociaciones para discutir los diversos problemas derivados de este conflicto armado interno que queda del post-2000.

¿Qué es lo que pueden discutir si ustedes mismos reconocen haber sido derrotados?
El problema es que no se resuelve solo a través de un mandato de orden de pacificación, que se rindan, depongan las armas y ya (…) hay un conjunto de problemas derivados de este conflicto armado que deben ser discutidos en una mesa de negociaciones y no simplemente como un mandato del Estado, de que los exterminen, los acaben y que no hay diálogo ni nada…

(…) ¿Usted está dispuesto a entregarse?
Yo pienso que hay que discutirlo en una mesa de negociaciones antes de plantear un tema así directo de ‘entregarse’.

(…) Pero su partido no está alzado en armas en este momento. El único que está alzado en armas es usted (aparte del SL-VRAE que ya no los obedece). Entonces, ¿no es usted mismo quien tendría que discutir los términos de la rendición?
Eso depende que lo autorice el doctor Guzmán. Si él autoriza que lo haga, yo lo hago. Pero yo trabajo por el conjunto de mi partido (…).

Entonces, ¿usted obedecería una orden directa de Abimael Guzmán Reynoso … de iniciar negociaciones de entrega?
Por supuesto que sí. De negociaciones para discutir los diversos problemas derivados de este conflicto armado interno… incluso de ponerse a derecho. Yo estoy dispuesto. Si debo inmolarme en aras de salvaguardar los derechos fundamentales de mis camaradas (…), lo haría. Pero tienen que haber las garantías necesarias para eso.

(…) ¿Usted está de acuerdo, coincide con que la guerra iniciada por ustedes el 17 de mayo de 1980 terminó en derrota para ustedes?
Sí, eso es real. No vamos a negarlo. (Gustavo Gorriti)

sábado, 10 de diciembre de 2011

Chile: Achacan crisis educativa en el país al neoliberalismo


Fuente: www.noticias.aollatino.com
Por Marcel Garcés. Corresponsal

Santiago, Chile.- La crisis que vive el sistema educativo de Chile tiene su origen en la imposición del modelo neoliberal durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), señaló hoy a Notimex el experto Luis Eduardo González.

El director del Centro Interuniversitario de Desarrollo (Cinda) aseveró que durante el régimen militar se impuso la lógica del modelo neoliberal, con una "educación superior bajo criterios de mercado y una privatización del sistema".

Agregó que también existe un condicionante político, con la Universidad de Santiago (ex Universidad Técnica del Estado) y la Universidad de Chile como grandes instituciones establecidas en todo el país y con una tradición de lucha estudiantil y democrática.

La dictadura de Pinochet consideró que, por ello, ambas casas de estudio "podrían ser centros y focos de resistencia, por lo que estratégicamente convenía dividirlas y disgregar su alumnado y profesores", acotó González.

"Sin embargo, curiosamente, la división, hecha partiendo de la división política del país, ha redundado en un sistema que está territorialmente bien distribuido y que le ha dado una mayor identidad de las universidades regionales", subrayó.

Agregó que "lo esencial era que el modelo tradicional de universidades estaba pensado para que su docencia satisficiera demandas sociales y no las demandas del mercado".

"Se creaban, tanto en las universidades privadas como en las públicas, las carreras que interesaban para el desarrollo del país y no las carreras que generaban mayores demandas de matrículas y, por lo tanto, mejores posibilidades de autofinanciamiento", insistió.

Además, apuntó González, "la investigación estaba mucho más orientada hacia el desarrollo científico, al crecimiento del saber y al desarrollo del país".

Ahora, en cambio, "la investigación se centra en la transferencia tecnológica, en las demandas de quienes pueden solventar las investigaciones", donde se privilegia "la prestación de servicios" educacionales.

"Y en cuanto a la gestión, antes lo principal era que hubiera relevancia académica y hoy día lo principal es que las cosas se autofinancien y haya eficiencia en la gestión", concluyó.