viernes, 30 de septiembre de 2011

‘Loco David’ y ‘Cholo Payet’ lo mataron


Fuente: http://www.perú21.pe/

SIN SALIDA. Acusación fiscal concluye que David Sánchez-Manrique y José Roque Alejos fueron quienes lanzaron del palco a Walter Oyarce. La verdad sobre la muerte de Walter Oyarce está cada vez más cerca. De acuerdo con la acusación fiscal , a la que Perú.21 tuvo acceso, David Sánchez-Manrique, ‘Loco David’, y José Roque Alejos, ‘Cholo Payet’, fueron los que lanzaron al hincha de Alianza Lima del palco C-128 del estadio Monumental.

El documento indica que ambos se “trenzaron a golpes con Walter Oyarce en las gradas del palco C-130 y que al momento en el que (Oyarce) trató de volver al palco C-128 el agraviado levantó su pierna derecha en posición de espaldas a la cancha, apoyado en la baranda de vidrio templado, lo que fue aprovechado por ‘Cholo Payet’ para levantar la pierna izquierda de aquel e impulsarla con fuerza hacia arriba, acción que confluyó con la de David Sánchez-Manrique, quien a su vez lo golpeó hacia afuera con sus dos manos, a la altura del tórax, lanzándolo hacia el vacío por lo que el cuerpo de Walter Oyarce cayó de una altura de ocho metros y se estrelló contra el piso del corredor de la tribuna sur, ocasionándose con dicha caída múltiples traumatismo que lo llevaron a la muerte”.

Según la acusación fiscal, el ‘Loco David’ aceptó haber participado de las agresiones físicas en contra de los hinchas de Alianza Lima, que estaban ubicados en los palcos c-128 y c-130, a quienes veía desde su palco , en el extremo opuesto (E-217-Oriente).

‘Loco David’, sin embargo, ha negado insistentemente que haya sido el autor del crimen. Esta versión, indica el informe, se desvirtúa con la declaración de dos personas (con clave 01 y 02), quienes han referido ser testigos presenciales del hecho. Los dos han coincidido en señalar que ‘Loco David’ y ‘Cholo Payet’ fueron los que arrojaron al vacío a Oyarce. Los sindicados presuntos homicidas han sido reconocidos plenamente por sus características físicas y por la vestimenta que llevaban.

‘Loco David’ habría sostenido que el asesino es ‘Negro Ampilio’.

A LA REJA. Era el único barrista de Universitario que faltaba capturar por el asesinato de Oyarce , quien ayer hubiera cumplido 24 años. José Roque Alejos (42), ‘Cholo Payet’, se entregó a la justicia, ayer a las 10 de la mañana.

El sujeto llegó a una dependencia policial del Cono Norte para ponerse a derecho. De inmediato irrumpieron los peritos de la División de Homicidios y pasó a calidad de detenido.

LA OTRA VERSIÓN. En sus primeras declaraciones en la Dirincri, José Roque insistió en que no mató a Oyarce y responsabilizó a Richard José Valverde Sifuentes (30), ‘Negro Ampilio’, quien arribó a Lima desde Chachapoyas, donde se entregó a la justicia.

“Yo no lo tumbé. Fue otra persona que lo levantó de los pies y lo arrojó”, declaró a la policía.

Por su parte, Valverde reiteró que ‘Loco David’ y ‘Cholo Payet’ le ofrecieron 200,000 soles para que se autoinculpara. Al cierre de esta edición, ‘Cholo Payet’ seguía siendo interrogado. El Ministerio Público solicitó su detención preliminar. Mientras tanto, ‘Negro Ampilio’ continuaba en la Fiscalía de Santa Anita.

ENCARCELADOS. Luego de haber pernoctado en el Ministerio Público, ‘Loco David’ y ‘Calígula’ fueron encarcelados la noche de ayer en los penales de Piedras Gordas y Miguel Castro Castro, respectivamente.

El juez Simeón Campó inició el proceso penal a ‘Loco David’ por los delitos de Homicidio Calificado y disturbios contra Oyarce. A ‘Calígula’ se le abrió instrucción por los delitos de Lesiones Graves y disturbios. La pena mayor en este caso sería de hasta seis años de cárcel. Asimismo, a Fabrizio Grillo, ‘Caliche’ y a ‘Negro Ampilio’ también se les incluyó en el proceso penal por el delito de disturbios con una sanción de hasta ocho años de pena privativa de la libertad.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Gastón Acurio: "Perú ahora tiene sabor a diversidad cultural y a oportunidades"

Fuente: http://noticias.universia.edu.pe

El chef Gastón Acurio aseguró ayer en la inauguración de la Feria Gastronómica "Mistura 2011"que Perú, visto desde el resto de países del mundo, tiene sabor a diversidad cultural, a magia, a oportunidades y a una rica biodiversidad de productos para la cocina.
Al participar en la inauguración de la IV Feria Gastronómica Mistura 2011, Acurio sostuvo que probablemente muchos peruanos que se encuentran dentro del país no se dan cuenta de esto y que recién cuando salen al exterior pueden percibir esa mirada.

“Quizá por estar aquí a veces no nos damos cuenta, pero, para el mundo, Perú ya no sabe a violencia, ya no sabe a terrorismo, a corrupción. Hoy día sabe a biodiversidad, a tolerancia, a diversidad cultural, a magia, a riqueza, a oportunidades, y eso debemos mostrar los peruanos”, puntualizó.

Añadió que Mistura es precisamente un ejemplo de ello, pero lo que en realidad busca la feria es demostrar a los peruanos que trabajando unidos, sin importar nuestra condición, podemos ir construyendo ese país que tanto soñamos.

Asimismo, Gastón Acurio, reconocido como uno de los 20 chefs más influyentes del mundo, felicitó la organización de esta nueva versión de Mistura que, señaló, está "más bonita, más grande y más coherente".
"Sabíamos que ahora se podía consolidar ese sueño que iniciamos hace cuatro años, cuando lo que queríamos era hacer de la cocina un instrumento de unión de los peruanos, de promoción de Perú en el mundo, de fortalecimiento de nuestra identidad, de inclusión para nuestros agricultores, de los pescadores artesanales, de generación de oportunidades educativas para los jóvenes, de creación de riqueza", refirió.

Dijo a modo de broma que ahora sí podrá degustar sus anticuchos y su leche de tigre, algo que no pudo hacer en las versiones anteriores debido a que tenía bastante trabajo al estar involucrado en la organización del evento.

Agradeció también a todos los cocineros, los productores regionales que participan y apoyan el desarrollo de Mistura, y que han llegado hasta Lima para mostrar su cocina popular "con el orgullo en el pecho".

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LO QUE NO SUCEDE Y SUCEDE


Discurso de Javier Marías durante la ceremonia de la entrega del premio Rómulo Gallegos en 1995


Quizá no sea lo más sensato por parte de un escritor que sobre todo hace novelas confesar que cada vez le parece más raro no ya el hecho de escribirlas, sino incluso el de leerlas. Nos hemos acostumbrado a ese género híbrido y flexible desde hace por lo menos trescientos noventa años, cuando en 1605 apareció la primera parte del Quijote en mi ciudad natal, Madrid, y nos hemos acostumbrado tanto que consideramos enteramente normal el acto de abrir un libro y empezar a leer lo que no se nos oculta que es ficción, esto es, algo no sucedido, que no ha tenido lugar en la realidad. El filósofo rumano Cioran, muerto recientemente, explicaba que no leía novelas por eso mismo; habiendo ocurrido tanto en el mundo, cómo podía interesarse por cosas que ni siquiera habían acontecido; prefería las memorias, las autobiografiías, los diarios, la correspondencia y los libros de historia.

Si lo pensamos dos veces, tal vez a Cioran no le faltara razón y tal vez sea inexplicable que personas adultas y más o menos competentes estén dispuestas a sumergirse en una narración que desde el primer momento se les advierte que es inventada. Todavía es más raro si tenemos en cuenta que nuestros libros actuales llevan en la cubierta, bien visible, el nombre del autor, a menudo su foto y una nota bibliográfica en la solapa, a veces una dedicatoria o una cita, y sabemos que todo eso es aún de ese autor y no del narrador. A partir de una página determinada, como si con ella se levantara el telón de un tesoro, fingimos olvidar toda esa información y nos disponemos a atender a otra voz -sea en primera o tercera persona- que sin embargo sabemos que es la de ese escritor impostada o disfrazada. ¿Qué nos da esa capacidad de fingimiento? ¿Por qué seguimos leyendo novelas y apreciándolas y tomándolas en serio y hasta premiándolas, en un mundo cada vez menos ingenuo?.

Parece cierto que el hombre -quizá aún más la mujer- tiene necesidad de algunas dosis de ficción, esto es, necesita lo imaginario además de lo acaecido y real. No me atrevería a emplear expresiones que encuentro trilladas o cursis, como lo sería asegurar que el ser humano necesita "soñar" o "evadirse" (un verbo muy mal visto este último en los años setenta, dicho sea de paso). Prefiero decir más bien que necesita conocer lo posible además de lo cierto, las conjeturas y las hipótesis y los fracasos además de los hechos, lo descartado y lo que pudo ser además de lo que fue. Cuando se habla de la vida de un hombre o de una mujer, cuando se hace recapitulación o resumen, cuando se relata su historia o su biografía, sea en un diccionario o en una enciclopedia o en una crónica o charlando entre amigos, se suele relatar lo que esa persona llevó a cabo y lo que le pasó efectivamente. Todos tenemos en el fondo la misma tendencia, es decir a irnos viendo en las diferentes etapas de nuestra vida como el resultado y el compendio de lo que nos ha ocurrido y de lo que hemos logrado y de lo que hemos realizado, como si fuera tan sólo eso lo que conforma nuestra existencia. Y no olvidamos casi siempre que las vidas de las personas no son sólo eso; cada trayectoria se compone también de nuestras pérdidas y nuestros desperdicios, de nuestras omisiones y nuestros deseos incumplidos, de lo que una vez dejamos de lado o no elegimos o no alcanzamos, de las numerosas posibilidades que en su mayoría no llegaron a realizarse -todas menos una a la postre-, de nuestras vacilaciones y nuestras ensoñaciones, de los proyectos fustrados y los anhelos falsos o tibios, de los miedos que nos paralizaron, de lo que abandonamos o nos abandonó a nosotros. Las personas tal vez consistimos, en suma, tanto en lo que somos como en lo que no hemos sido, tanto en lo comprobable y cuantificable y recordable como en lo más incierto, indeciso y difuminado, quizá estamos hechos en igual medida de lo que fue y de lo que pudo ser.

Y me atrevo a pensar que es precisamente la ficción la que nos cuenta eso, o mejor dicho, la que nos sirve de recordatorio de esa dimensión que solemos dejar de lado a la hora de relatarnos y explicarnos a nosotros mismos y nuestra vida. Y todavía es hoy la novela la forma más elaborada de ficción, o así lo creo.

En cierto sentido el libro que el jurado del Premio Internacional Rómulo Gallegos acaba de premiar tan aventurada y discutiblemente trata de eso. En el texto que tienen en la mano ustedes se dice que Mañana en la batalla piensa en mi habla, entre otras cosas, del engaño en el sentido más amplio de la palabra, y se cita una frase de la novela que dice "Vivir en el engaño es fácil, y aún más, es nuestra condición natural, y por eso no debería dolernos tanto". Se recuerda que todos vivimos parcial, pero permanentemente engañados, o bien engañando, contando sólo parte, ocultando otra parte y nunca las mismas partes a las diferentes personas que nos rodean. Y sin embargo a eso no acabamos de acostumbrarnos, según parece. Y cuando descubrimos que algo no era como lo vivimos - un amor o una amistad, una situación política o una expectativa común y aún nacional- se nos aparece en la vida real ese dilema que tanto puede atormentarnos y que en gran medida es territorio de la ficción: ya no sabemos cómo fue verdaderamente lo que parecía seguro, ya no sabemos como vivimos lo que vivimos, si fue lo que creíamos mientras estábamos engañados o si debemos echar eso al saco sin fondo de lo imaginario y tratar de reconstruir nuestros pasos a la luz de la revelación actual y del desengaño. La más completa biografía no está hecha sino de fragmentos irregulares y descoloridos retazos, hasta la propia. Creemos poder contar nuestras vidas de manera más o menos razonada y cabal, y en cuanto empezamos nos damos cuenta de que están pobladas de zonas de sombra, de episodios inexplicados y quizá inexplicables, de opciones no tomadas, de oportunidades desaprovechadas, de elementos que ignoramos porque atañen a los otros, de los que aún es más arduo saberlo todo o saber un poco. El engaño y su descubrimiento nos hacen ver que también el pasado es inestable y movedizo, que ni siquiera lo que parece ya firme y a salvo en él es de una vez ni es para siempre, que lo que fue está también integrado por lo que no fue, y que lo que no fue aún puede ser.

El género de la novela da eso o lo subraya o lo trae a nuestra memoria y a nuestra conciencia, de ahí tal vez su perduración y que no haya muerto, en contra de lo que tanas veces se ha anunciado. De ahí que acaso no sea justo lo que he dicho al principio, a saber, que la novela relata lo que no ha sucedido. Quizá ocurra más bien que las novelas suceden por el hecho de existir y ser leídas, y, bien mirado, al cabo del tiempo tiene mas realidad Don Quijote que ninguno de sus contemporaneos históricos de la España del siglo XVII; Sherlock Holmes ha sucedido en mayor medida a la Reina Victoria, porque además sigue sucediendo una vez y otra, como si fuera un rito; la Francia de principios de siglo más verdadera y perdurable, más "visitable", es sin duda la que aparece en En busca del tiempo perdido; e imagino que para ustedes la imagen más auténtica de su país estará mezclada con las páginas inventadas de don Rómulo Gallegos. Una novela no sólo cuenta, sino que nos permite asistir a una historia o a unos acontecimientos o a un pensamiento, y al asistir comprendemos.

Saber todo eso -querer creerlo es más exacto- no resulta a veces bastante para el escritor, mientras está escribiendo. Hay momentos en los que yo levanto la vista de la máquina de escribir y me extraño del mundo del que estoy emergiendo, y me pregunto cómo, siendo adulto, puedo dedicar tantas horas y tanto esfuerzo a algo sin lo que muy bien podría pasarse el mundo, incluyéndome a mi mismo, como puedo ocuparme de relatar unas historia que yo mismo voy averiguando a mediada que la construyo, cómo puedo pasar parte de mi vida instalado en la ficción, haciendo suceder cosas que no suceden, con la extravagante y presuntuosa idea de que eso puede interesar algún día a alguien. Cómo según definió la actividad literaria el novelista y ensayista y poeta Robert Louis Stevenson, "puedo estar jugando en casa, como un niño, con papel". Todo escritor es aún mas lector y lo será siempre hemos leído mas obras de las que nunca podremos escribir, y sabemos que ese interés, ese apasionamiento, es posible porque lo hemos experimentado centenares de veces; y que en ocasiones comprendemos mejor el mundo o a nosotros mismos a través de esas figuras fantasmales que recorren las novelas o de esas reflexiones hechas por una voz que parece no pertenecer de todo al autor ni al narrador, es decir, no del todo a nadie. Averiguamos también que quizá escribimos porque algunas cosas sólo podemos pensarlas mientras lo hacemos, aunque cuado me preguntan eso tan reiterado, por qué escribo, prefiero contestar que para no tener jefe y para no madrugar. Además creo que es verdad, mucho más que lo que les acabo de decir aquí.

Lo cierto es que recibir un premio como el Rómulo Gallegos supone, además de un honor y una gran alegría, una especie de recordatorio benévolo para el futuro. Cuando escriba mi próxima novela, y de vez en cuando haga un alto y levante la vista y me extrañe de lo imaginario que me habrá absorvido durante largo rato, podré pensar que, en contra de mis previsiones y mis aprensiones, una vez, muy lejos de mi país, hubo unos lectores generosos y atentos que no sólo comparten la lengua en la que me expreso sino que lograron interesarse por lo que yo inventé e incorporé al cúmulo interminable de lo que a la vez no sucede y sucede, o lo que es lo mismo, de lo que pudo y puede ser.


*Javier Marías Franco, escritor, traductor y editor de nacionalidad española (Madrid,1951)
*Datos del escritor: http://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Mar%C3%ADas

sábado, 17 de septiembre de 2011

¿QUE ES MISTURA?

Fuente: http://www.mistura.pe/


Mistura se ha consolidado en pocos años como la feria gastronómica más importante de América Latina y adquiere creciente notoriedad internacional. Y es que no es solo un festival de comidas, sino mucho más. Es una fiesta donde los peruanos de los diversos sectores sociales, edades, género nos reunimos sin distingos sociales alrededor de nuestras ollas y fogones para celebrar nuestra tradición culinaria, sorprendernos ante nuestra creatividad, reafirmar nuestra identidad y celebrar nuestra diversidad cultural. En el Perú a lo largo de los siglos la comida ha estado asociada a las Fiesta. Es en ocasión de las fiestas patronales, Inti Raymi, San Juan, Cruz de Motupe, Señor Cautivo, navidad, semana santa y festejos familiares (matrimonios, cumpleaños, bautizos) que se han preparado los mejores potajes utilizando técnicas y recetas que nuestras guisanderas y cocineros han transmitido de generación en generación. En las fiestas y en las tradicionales picanterías la comida ha ido de la mano de la música y de la confraternización social entre los peruanos de los diversos estratos. Este es espíritu que predomina en Mistura.
La feria reúne a los diversos actores de la cadena gastronómica del Perú: pequeños agricultores, productores de pisco, cocineros, panaderos, vivanderas, dulceras, huariques, restaurantes, institutos de cocina, empresas procesadoras de alimentos.
En Mistura rendimos un homenaje especial a nuestra madre tierra. La naturaleza ha sido pródiga con el Perú. A lo largo de sus 7 mil años de historia, nuestra patria sigue ofreciendo una de las despensas más fascinantes del planeta. Y parte de esa riqueza se debe al hombre peruano. Al diálogo respetuoso que entabló con la pacha mama, con sus 85 entornos geográficos y climáticos. Esa ha sido la fórmula mágica para tener esa variedad de productos que hoy Mistura congrega en el Gran Mercado y son parte fundamental de la gastronomía peruana y la alimentación mundial.
La riqueza de nuestra gastronomía se sustenta en la historia y en la confluencia de particulares estilos culinarios e insumos de las diferentes regiones del Perú. A esto se suma en los últimos 5 siglos el aporte de los sabores europeos, árabes, africanos, chinos, y japoneses. Los peruanos hemos decidido contarle al mundo lo orgullosos que nos sentimos de nuestra cocina. Pero, sobre todo, queremos compartir los valores que marcan nuestro camino: tolerancia, respeto, compromiso con el medio ambiente y responsabilidad social. Buscamos que la cocina no sea un fin, sino un medio y se convierta en un instrumento de desarrollo inclusivo, identidad cultural, desarrollo e integración social.