lunes, 30 de mayo de 2011

¿Quién ganará la segunda vuelta en el Perú?


Entrevista del periodista Héctor Rosas Padilla (San Francisco) al escritor Juan Carlos Lázaro (Lima)

1- ¿Qué futuro se proyecta para el Perú con la segunda vuelta electoral?
Con la segunda vuelta electoral, que enfrenta a los candidatos Ollanta Humala y Keiko Fujimori, el Perú decidirá entre la defensa de la democracia o el peligro del retorno de la dictadura fujimorista. Si bien es cierto que las credenciales democráticas de Humala no son las óptimas, este candidato se ha comprometido públicamente a defender y hacer respetar los valores democráticos y someter sus propuestas y decisiones al veredicto del Congreso. Es un buen comienzo, la piedra angular para que la nación y el pueblo se mantengan vigilantes de cada paso de su hipotético gobierno a fin de que cumpla su promesa. Además, lo rodea un conjunto de técnicos de primer nivel, con experiencia de gobierno, que no estaría dispuesto a ninguna aventurilla que eche a perder lo avanzado por el Perú en los últimos años, específicamente en materia económica.
No se puede decir lo mismo de Keiko Fujimori, cuya candidatura es guiada por la sombra de su padre y está rodeada de lo más oscuro y putrefacto de esa dictadura que gobernó el Perú entre 1992 y el 2000. En ese entorno figuran, como lo ha constatado la prensa peruana, colaboradores directos de Vladimiro Montesinos, el siniestro asesor de Inteligencia que montó el grupo paramilitar Colina, encargado de asesinar y hacer "desaparecer" a personas supuestamente vinculadas con el terrorismo, así como a amenazar y amedrentar a políticos y periodistas que eran críticos de la dictadura.

2- ¿Qué opinión le merece esta guerra sucia por parte de los fujimoristas?
Era de esperarse. Si algo bueno tiene la actual campaña electoral, es que ahora, en el Perú, cada quien ha tomado la ubicación que verdaderamente le corresponde y lo ha hecho por su propia voluntad. Supuestos demócratas y liberales, se han quitado la careta y han corrido a sumarse al bando de Fujimori. Del otro lado, gente a la que se motejó de conservadora o afín al fujimorismo como un medio perverso (y muy peruano) de descalificarla políticamente, ha alzado su voz y se ha pronunciado contra el peligro del retorno de la dictadura.
En el primer caso están muchos propietarios de medios de comunicación, a quienes los videos de Montesinos los mostraron al desnudo, dejándose sobornar por sumas millonarias. Estos empresarios pretendieron reciclarse con el retorno de la democracia. Pero ahora, en la hora de las decisiones, del cara o sello, optan por el fujimorismo, por su verdadero señor y amo. Lo mismo sucede con otros empresarios, políticos, periodistas, intelectuales y artistas.
En la otra vertiente está gente procedente de diferentes corrientes políticas, de izquierda y derecha, unida solamente por su soberana decisión de oponerse al retorno de la dictadura más corrupta que haya tenido el Perú. Esto tiene mucho de dignidad. No son parte de la campaña de Humala, son defensores de la democracia, y si bien la actual coyuntura política orientará su voto a favor de este candidato, le han advertido que ese apoyo no es un cheque en blanco y que al día siguiente de su hipotética elección empezará la vigilancia de sus actos para evitar cualquier desviacionismo antidemocrático y antipopular.
Divididas las aguas de esta forma tan tajante, era casi inevitable que la mayoría de medios, en manos de esos empresarios pro fujimoristas, desatara una guerra sucia contra Humala y contra los verdaderos defensores de los valores democráticos.

3- ¿Qué opinión le merece el apoyo de la intelectualidad democrática al candidato Ollanta Humala? 
Un gran sector de la intelectualidad peruana, específicamente los escritores y poetas, se ha manifestado enérgicamente "contra el peligro del retorno de la dictadura fujimorista y en defensa de la democracia". En esta coyuntura electoral, esta actitud los lleva, inevitablemente, a apoyar a Humala. Pero lo principal y esencial es la defensa de la democracia como respuesta a quienes pretenden el retorno de la dictadura. Es un gesto cívico ejemplar, un ejercicio de crítica y compromiso social. Mañana los representantes de la dictadura podrían ganar las elecciones. Pero mañana también, en las aulas de clase, se podrá decir que en tal episodio de la historia del Perú sus escritores y poetas votaron por la libertad ante el peligro de la opresión y la humillación. Lo hicieron públicamente, con sus firmas. Pero esto es sólo el comienzo.

4- ¿Qué opinión le merece el apoyo del Premio Nobel Mario Vargas Llosa al candidato Ollanta     Humala?
Es un apoyo muy significativo y valiente. Mario Vargas Llosa se está jugando entero aquí. Sus ayayeros periodísticos de antaño sienten que lo han perdido y ahora lo atacan. Él es un liberal y, en nombre de esta filiación, ha considerado conveniente apoyar a Humala ante el peligro del retorno de la dictadura más ominosa que ha tenido el Perú y que representa Keiko Fujimori. Pero el mismo Vargas Llosa ha advertido que en caso que Humala, de ganar las elecciones, pretenda orientar al país hacia la esfera caudillista o bonapartista del venezolano Hugo Chávez, él saldrá a las calles para movilizar al Perú en defensa de la democracia.

5- Aunque sé que no tiene una bola de cristal, ¿qué le indica su intuición periodística sobre quién ganaría la segunda vuelta electoral?
Es una contienda muy reñida y de difícil predicción. Como dicen los encuestadores, ambos candidatos han llegado a un empate técnico. El país se ha polarizado entre las dos candidaturas y se vive una situación de tensión política de alto grado que quizá no concluya de inmediato con la elección de un nuevo presidente. En mi transcurrir diario, hasta ahora no me he topado con un fujimorista. Mis amigos y mi entorno están a favor de Humala o por el voto viciado. Pero sería muy simplista deducir de esta experiencia que Humala las tiene todas consigo. Este domingo los dos candidatos polemizarán frente a frente. Quien gane en este debate, habrá avanzado en un 70 por ciento hacia el triunfo.

6- ¿Cree Ud. en la promesa de Humala de respetar la Constitución y no seguir el rumbo de Chávez?
Sí, absolutamente. Así quiera hacer lo contrario, no podría. No tiene mayoría en el Congreso. La vigilancia democrática, con Vargas Llosa al frente, pesará mucho. El país que recibirá Humala no viene de una dictadura ni de una crisis: viene de una experiencia exitosa, aunque con muchas limitaciones. Y la gente, obviamente, defenderá aquello.
Al margen de esta hipótesis, lo que toda mente lúcida tiene que entender en el Perú es que aquí sí se requiere una reforma constitucional, urgente, y que aquella debe producirse en el marco establecido por las leyes, con la aprobación del Congreso. La reforma sería fundamentalmente para adecuar el Estado a las necesidades de un país desbordado, cuyas instituciones no tienen capacidad para canalizar sus avances y aspiraciones al progreso. El actual Estado burocrático, centralista y antilaboralista, hace precaria nuestra democracia, la cual no llega al conjunto de las mayorías nacionales. Por eso hay tanta protesta, a pesar de los avances.

jueves, 19 de mayo de 2011

AMADOR BALLUMBROSIO UN HOMBRE Y SU CULTURA





Por: Nestor Ruben Taype
La Danza de Don Amador

Esta bailando Ballumbrosio
levantando el polvo
la tierra mía.
Esta bailando Ballumbrosio
le baila a la pobreza
sombría.
Esta bailando Ballumbrosio
y le baila al Perú
la patria mía.
Esta bailando Ballumbrosio
su baile negro
melancolía.
Esta bailando Ballumbrosio
al otro extremo del mundo,
lejanía.
Esta bailando ballumbrosio
levanta la tierra
muerde el polvo
sus pies de los siglos
vuelan
algodón, caña, sol, terruño,
arena.
Danza Negro de sonrisa buena
aleja la pena
al son del violín
que al verse ajena
le llegara su fin.
Danza negro de sonrisa buena
que tu alegría no sea roció
sino que llueva
que llueva
que llueva.

miércoles, 18 de mayo de 2011

¡....Pasa Tío!


¡Hey Chino bájate el volumen, aquí dice el tío que se esta quedando sordo! Mi hijo que estaba a mi lado sonrío y luego hecho una carcajada diciéndome - Uy papá te dijeron tío.
Esa tarde salimos a ver la película Jumanji y tomamos un microbus de nuestro selvático transito de Lima. El micro era mediano y cuando subimos se escuchaba una chicha muy de moda, la bulla era ensordecedora. Al momento de pagar le pedí al “palanca” muy amablemente que bajara un poco su volumen y él muy cachondo dijo lo que dijo.
Tenia yo cuarenta y dos años y me sentía un muchachón no se me cruzaba por la cabeza estar ya maduro o algo mas que adulto, aun veía lejos esa posibilidad.
Había escuchado la palabra “Tío” en los setentas cuando un chofer que hacia servicio a la empresa donde trabajábamos era llamado así frecuentemente por algunas personas. Él era ya un cincuentón, entonces a mi se me ocurrió llamarlo de la misma forma.
Para sorpresa mía este señor me “choteo” me dijo – mire jovencito no le acepto que usted me diga tío por que no es usted mi sobrino – yo quede algo avergonzado y me dio ganas de decirle  por que el chibolo que nos trae los periódicos todos los días y que no es su familia, si le acepta que le diga tío, pero me quede callado.
Entendí una cosa, a pesar que el señor Gaviria, como se apellidaba este caballero, era un criollazo, el decidía quien o quienes podían decirle este adjetivo y precisamente yo no era uno de ellos.
Volviendo al tema de mi reciente nombramiento de “Tío” me hicieron recordar los dolorosos versos de Vallejo “Ay golpes en la vida tan fuertes yo no sé……....."
Luego solté una carcajada riéndome de la ridícula comparación, de mi propia tragedia, de ese soberano up-grade a Tío que me habían hecho así a capela, sin anestesia.
Así paso el tiempo y de los cuarenta  pasé a los cincuenta y tantos, que me gustaría que fuera así pues sin-cuenta pero imposible, el tiempo, es el tiempo. El termino “Tío” me llegó varias veces y yo también al igual que el señor Gaviria de los años setentas, he practicado esa suerte de “discriminación” de aceptar o no el susodicho adjetivo a cualquier persona.
El lugar donde trabajamos esta lleno de muchos latinos y entre ellos peruanos quienes nos gastamos bromas que solo nosotros entendemos, así llegó uno de ellos quien es algo gordito para su edad y ademas con una calvicie prematura, pero muy bromista y chacotero. Es una costumbre que muchos peruanos mantenemos a pesar de los años vividos en un país de cultura diferente como es los Estados Unidos.
Apareció como siempre saludando, muy locuaz como es su característica soltando una que otra broma, cuando de pronto uno de los muchachos peruanos muy jovencito le descolgó una frase a viva voz desde allá del fondo donde empacaba sus cajas:
…… ¡Hola Tío!
Definitivamente era la primera vez que este cristiano recibía en sus oídos esta frase así soltada por el chiquillo impertinente e irreverente quien sonriente lo seguía mirando.
Entonces observé como su pálido rostro cambiaba de color y en esos diminutos segundos que se quedó paralizado no pudo decir palabra alguna.
Veía yo al toro astado herido por las banderillas de la vida lanzada por un atrevido banderillero y que luchaba por no recibir la estocada final; también veía a un Héctor herido por Aquiles quien ya se preparaba para el golpe de muerte.
De pronto soltó una frase salida desde muy dentro un grito hepático que sonó así…
¡…..Calla Pirañita!
Todos nos quedamos callados esperando hasta donde llegaría la escena final de este inesperado acto de la vida.
Para sorpresa de la audiencia el asunto quedó allí y seguimos conversando de otras cosas. Al cabo de unos minutos nuestro protagonista se estaba despidiendo con su conocida amabilidad luego de terminada su cháchara con nosotros. De pronto cuando ya estaba cerrando la puerta se escuchó otra vez la voz del irreverente muchacho quien nuevamente muy suelto de huesos le gritó……… ¡Chau Tío,…….Tío y picón!