martes, 15 de marzo de 2011

Estas manos que en las playas de…… Cochahuasi


                                        Foto: Se tomó  prestada de la website http://www.metroflog.com/

Autor : Héctor Rosas Padilla

Estas manos que en las playas bañadas en azul de Cochahuasí
fueron peces husmeando en las orillas o gaviotas retando a la vastedad líquida
ante las miradas de los cangrejos y los patillos sombríos
que mojaron mis palabras con su melancolía
Estas manos que dormitaron entre las manos canoras de mi madre
y se dejaron llevar por ellas entre el polvo acogedor de Cañete
bajo cielos de membrillos rutilantes
y ciruelas maduras que confundía con la boca de las muchachas
Estas manos que se colmaron con la bondad y los néctares de Eulalia
que tuvieron a todas las primaveras en las mariposas
que cautivaron con su tersura
y a todos los océanos en los granos de arena que le extrajeron
a los cochayuyos y los muy-muy
y a las olas furiosas que acababan enterneciéndose ante mis pies
Estas manos que llegaron a menudo hasta ese limbo encubierto
y le arrancaron alaridos a las noches esquivas
que no se dejaron tumbar fácilmente sobre los guijarros
Estas manos que compitieron en blancura con las espumas del mar
y los floripondios
ya no son ni la sombra de lo que fueron ayer
cuando volaban entre la luz de los ojos maternos y orbes de algodón
y después entre hojas mancilladas y mares de botellas atestadas de sueños
y después entre parques y habitaciones engullidas por las sombras
buscando unos pechos donde descansar
o una pluma para acabar con el silencio rumoroso de los camastros
Entonces sí que eran unas manos ensalzadas por los chirotes
no estos dos guardacaballos calcinados por el verano de California
pañuelos hechos jirones
espectros de estos duros tiempos

jueves, 10 de marzo de 2011

“TOLEDO ES LA MEJOR OPCIÓN PARA GOBERNAR EL PERÚ”



Por: Héctor Rosas Padilla


La verdad es ésta: Casi todos los candidatos que ambicionan ser el próximo inquilino de Palacio de Gobierno tienen cola que le pisen, aunque sus partidarios los defiendan a capa y espada y digan que ellos merecen ser santificados en vida. Aunque uno de ellos jure que desconocía lo que hacían sus gerentes con el dinero de la ciudad. Aunque la que hoy es una de las madres de la patria declare que a sus manos y a sus cuentas bancarias nunca llegó ningún dinero mal habido. Y aunque éste y el otro con cara de yo no fui haga público su honestidad y su rechazo a la corrupción.
Repito, casi todos tienen cola que le pisen, ¡y vaya cola que tienen algunos! Sin embargo, a ellos jamás se les comprobará nada ni se les castigará, por la sencilla razón que ELLOS mueven los hilos de la justicia. Y ahí están, libres como el viento y frescos como una lechuga, compitiendo en la contienda electoral.
Pero si es cierto que casi todos tienen cola que le pisen, también es cierto que uno o dos, de acuerdo a algunos compatriotas entrevistados por este periodista, “de ninguna manera pueden ser señalados con el dedo por haberse enriquecido de la noche a la mañana o por haber hecho poco o nada por el desarrollo del país, sino por otros motivos que no tienen que ver con las dos razones señaladas”. Es el caso del candidato y ex presidente Alejandro Toledo, quien, de acuerdo a estos mismos entrevistados, “está en la memoria de la gente, mayormente, por sus excentricidades y problemas familiares que deslucen un poco el gobierno aceptable que realizó”.

NESTOR RUBÉN TAYPE OPINA:
“A nivel gubernamental, durante la administración de Toledo, no hubieron escándalos ocasionados por robos millonarios o abuso de poder”, manifestó Néstor Taype, director del Blog HOLA FLORENCIO. “Los escándalos, mejor dicho los escandaletes que sacó a la luz la prensa estuvieron relacionados, mayormente, con su familia. También con su persona, debido a sus excentricidades y su mal concepto de la puntualidad “.
Mencionó, por ejemplo, que dio bastante que hablar el que Toledo, al principio, se negará a reconocer la paternidad de Zarahí. “Esto no fue muy bien visto por la gente. Pero no hay que olvidar que él es un ser humano como todos nosotros, y como tal puede cometer errores”, dijo.
“Otro caso que sonó bastante y que está vinculado con su familia es el que tiene que ver con un hermano suyo, quien, de acuerdo a investigaciones, vendía influencias para conseguir puestos de trabajo”, refirió Taype. “Yo no creo que el Señor Toledo haya estado implicado en ésto ni que hubiera estado enterado de lo que hacía su hermano. Lo que es habitual en la política, cuando un hermano está en la cúpula del poder, los otros casi siempre tratan de sacarle provecho. Esto sucede hasta en las mejores familias”.
“Pero estos escandaletes pasan a un segundo plano cuando hacemos un análisis de su gobierno: Fue bastante aceptable”, sostuvo.  “Durante su administración se vio una recuperación de nuestra economía. Tal vez esto se debió al incremento de los precios de los minerales. Si, en parte, fue por eso, entonces llegamos a la conclusión que él fue muy hábil e inteligente, ya que supo sacarle provecho a ese factor”,  declaró Taype, quien radica en Houston.
Manifestó que además de mejorar nuestra economía, “ Toledo tiene el gran mérito de haber dado los primeros pasos para que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de América se haya hecho realidad en este gobierno de Alan García. Asimismo, tiene el mérito de haber dado comienzo  al proceso en La Haya de la demanda marítima del Perú a la República de Chile”
“Por estas razones y muchas más estoy convencido que la mejor opción para gobernar el Perú es el Cholo Toledo.  Si él hizo un gobierno bastante aceptable, ahora lo va a hacer mejor”, aseveró.
“Con la experiencia de gobierno que tiene Toledo, considero que debemos ahorrar el dinero que demandan las elecciones, y hay que elegirlo en la primera vuelta”,  concluyó.
EDUARDO NARREA HUAMANÍ OPINA:
“Alejandro Toledo hizo tan buen gobierno que aliento al pueblo peruano a que vote nuevamente por él”, manifestó el Ingeniero Eduardo Narrea Huamaní, director, entre otros blogs, de CUENTOS Y LEYENDAS PERUANAS. “El plato debe repetirse para que el Perú siga por el cauce del desarrollo económico que el Cholo propició durante su administración”.
Dijo que “si el Perú está concitando la atención mundial, en estos momentos, por su buena economía, ello no se debe al actual gobierno aprista, sino a Alejandro Toledo y su equipo de gobierno que supieron establecer las bases para que esto llegara a suceder”.
“Él tuvo la gran idea, por ejemplo, de impulsar el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América, el cual está permitiendo, actualmente, que nuestro país ponga muchos de sus productos en el mercado norteamericano”, declaró Narrea.
Sostuvo que “Keiko Fujimori y Luis Castañeda Lossio, por nada del mundo, deben gobernar el Perú”. “¿Qué podrá hacer Keiko Fujimori por el Perú sí como congresista no ha aportado nada?  Estamos seguros que ella, de llegar a ser presidente, siempre estará asesorada por su padre, quien tuvo algunas cosas buenas, pero desgraciadamente lo que hizo con las manos lo borró con el codo. En cuanto a Castañeda, creo que es el político que no queremos para que dirija los destinos de una nación, pues si como alcalde desconocía lo que hacían sus gerentes, se imaginan lo que pasaría en su gobierno”,  explicó.
Manifestó que el partido aprista, en estas elecciones que se aproximan, “no será rival para nadie, debido a que está totalmente desacreditado por las actos de corrupción de muchos de sus miembros prominentes”. “Creo, sin temor a equivocarme, que todos los votos del APRA se van a ir para Alejandro Toledo, lo cual , considero, será lo más acertado que harán muchos peruanos porque el Cholo merece estar nuevamente en Palacio de Gobierno”, finalizó diciendo.

BRUNO CALENZANI OPINA:
“Toledo ya  estuvo en Palacio de Gobierno, y debido a que vimos que gobernó de una forma aceptable, ya tenemos una idea cómo podría ser su segundo período. Ahora hay que darle oportunidad a otro peruano, y el más indicado es Ollanta Huamala, quien por el nacionalismo que preconiza estoy seguro que las cosas se van a quedar en el Perú, lo que no se ha visto en casi todos los gobiernos”, declaró Bruno Calenzani, experto en computadoras. “¿Por qué tenemos que recurrir a empresas extranjeras si los peruanos lo podemos hacer? ¿Qué se trata de ocultar?”, se preguntó.
Manifestó que “hace falta un gobernante nacionalista porque somos testigos que se están vendiendo casi todas las empresa peruanas a extranjeros”. “Se está vendiendo al Perú”, sostuvo Calenzani, quien vive en California.
“Prefiero a Humala porque estoy seguro también que él va a hacer más por la clase baja, por los pobres, por los obreros y campesinos que son el soporte del país”, dijo. “Si la clase baja está bien el Perú va a estar bien”, agregó.
“El Perú necesita una reestructuración completa, y soy de la firme idea que quien lo puede hacer es Humala. Con él se va  poder vivir bien, va a haber bastante trabajo, pero, sobre todo, las cosas se van a quedar en el país”, puntualizó.

HÉCTOR ROSAS PADILLA (Cañete, 1951).Estudió periodismo en la Universidad de San Marcos de Lima. Es autor del poemario CUADERNO DE SAN FRANCISCO y del libro de ensayos LA EDUCACION Y LOS HISPANOS EN E.U.A. Escribe para revistas de California. Ha obtenido importantes premios en las áreas de la fotografía y la poesía.

sábado, 5 de marzo de 2011

La Iglesia Adventista de Pando y su historia, 25 años después.


Foto: La hermana Tula de Taype y su nieto Rubencito


Por: Néstor Rubén Taype

La gran pista parecía un río extenso, larguísima, separaba por un lado las lomas desérticas de una zona que apostaba por un nuevo futuro tratando de crecer en medio del gigantesco arenal.
Y del otro, en la parte baja de las lomas desérticas, asomaba las verdes fragancias de una hermosa hacienda de nombre Venturo, que se extendía a lo largo de la interminable avenida y terminaba en las playas de villa.
Este arenal fue poblado gracias a un proyecto del gobierno de turno a cargo de un arquitecto soñador que deseaba darle pinceladas verdes aquel desierto con un proyecto agropecuario, otorgando a cada vecino interesado nada mas que mil metros cuadrados.
Mi madre dentro de su terreno dedicaba buen tiempo a la crianza de palomas, patos, pavos, gallinas, mientras que uno de mis hermanos se esmeraba en el cuidado de los gallos de pelea.
Yo por mi parte con mis seis años a cuestas me divertía mucho con los animales en ese inmenso arenal. Me encantaba ir a la zona alta donde había un enorme criadero de ovejas y chivatos que salían a pasear por la zona, liderada por una quinceañera a quien todos conocían como la “chivatera” Ella iba acompañada de unos cinco muchachos, además de diez fieles perros pastores que eran todo un espectáculo verlos cuidar a la numerosa manada.

Un buen día en que el sol asomaba inclemente en las tempranas horas de la mañana, mi madre divisó en la parte baja subiendo lentamente a una persona que identificó prontamente y dijo:
- Allí viene el pastor Santos.
- ¿Que pastor mami? Si no veo ni una manada de ovejas por alla.
- La oveja soy yo hijo.
Dicho esto yo la miré sorprendido pues no entendía eso que mi madre era la oveja.
Recuerdo haber visto sus ojos nublados por la emoción del momento y luego decir que a pesar de vivir en un lugar alejado, Dios no la había abandonado y la seguía buscando.
Allí por primera vez mi madre me explicó lo que era un pastor pero no de los que yo conocía. Escuché también por primera vez la palabra adventista, nombre que me seguiría por el resto de mi vida de una u otra manera.
El pastor Santos un brasileño muy joven y muy alto, tan alto como su esposa, iba a casa a darle las clases a la familia pero especialmente a mi mami.
Poco después se fundó un grupo en la zona en la que colaboraron muchos entusiastas misioneros de aquella época. Recuerdo uno en particular, era un joven recién salido de la adolescencia muy alegre y bromista llamado Arnaldo Enríquez, un dinámico misionero. También escuchaba nombres de pastores que mi madre me enseñaba cuando asistíamos a la iglesia de Miraflores y que se quedaron en mi memoria como el del pastor Piro y Escarcela.
Mi madre fue una adventista fiel, perseverante y comprometida con su religión con su iglesia. Puedo dar fe que a pesar de las dificultades propias que tiene toda familia, nunca descuido su iglesia.
Fue así que después de mudarnos de aquel lugar llegamos al Cercado de Lima mi madre lo primero que hizo fue buscar la Iglesia Adventista mas próxima a casa. Entonces nos llevaba a diferentes distritos como al Callao, San Miguel y Breña.
Cuando llegamos a los ochentas mamá nos dijo que yo no iríamos mas a la iglesia del Callao y que se había formado un grupo muy pequeño en Pando, bajo los auspicios y colaboración de la iglesia de la avenida España en Breña.

“Antes de retirarme de la vida pastoral tengo todavía una última tarea que cumplir y espero que Dios me lo permita” Había confesado el pastor en una conversación con su cercano colaborador, en aquel entonces el joven Carlos Lucar.
Carlos a quien conocemos como “Cali” nos contaba que el proyecto de la Iglesia de Pando ya andaba dando vueltas en la cabeza de sienes plateadas del viejo pastor que estaba a las puertas de retirarse. El pastor Elías Núñez prontamente pondría en marcha uno de sus esfuerzos más grandes para lograr aquel objetivo soñado.

Regresamos contentos y felices a casa luego de conversar con el médico en una de las rutinarias citas que teníamos para evaluar el embarazo de mi esposa.
Les contamos a mis padres y a mis hermanos que las cosas habían marchado bien y que en unos meses más nacería nuestro primer hijo.
Al mismo tiempo, mi madre también nos daba la noticia que se iniciaba la campaña de predicación en la zona, con la instalación de una carpa gigante para captar nuevos miembros y fundar una nueva iglesia en Pando.
Pronto nuestra casa anduvo llena de gente que venían a almorzar pues mi madre cocinaba y se encargaban de dar pensión a muchos hermanos.
Durante aquella época el desfile de misioneros fue interminable y conocí a muchos jóvenes consagrados que vinieron a dejar lo mejor de ellos para conseguir el éxito en la campaña. Entre ellos un muchacho hijo del pastor Raúl Gómez que en aquel entonces era Presidente de Unión Incaica en Ñaña y que sin ningún privilegio trabajó como un obrero más.
Se instaló la carpa y el orador encargado para tan difícil tarea fue encomendada a un ya maduro y brillante pastor a quien la familia conoció muy jovencito, el Pastor Arnaldo Enríquez.
Ayudábamos a mi madre los fines de semana, mi esposa en la cocina y yo atendiendo a los misioneros, conversando y haciendo más agradable y placentera su estadía en la casa.
Se continuaba trabajando en las calles repartiendo los volantes y también tocando puertas. Mamá me pedía acompañarla, bueno mas bien me exigía y yo complaciente aceptaba aquel encargo que no simpatizara en absoluto. Así pues cuando ella tocaba la puerta y ésta se abría yo ya estaba a una cuadra de distancia, mi madre se reía y me decía que así las puertas del cielo no se me abrirían nunca.
Pero si existía un grupo de hermanos comprometidos con este proyecto y que estuvieron presentes ayudando en mil formas a que el engranaje de esta tarea no se estanque ni se detenga. Eran ellos miembros del pequeño grupo de Pando que se inició en una austera casita alquilada. Uno de sus miembros era la figura del hermano Mego ya muy entrado en años pero que a pesar de su edad fue infaltable cada sábado.
Con la sonrisa dibujada en sus rostros y un ánimo contagiante estaba la familia Lucar, con Oscar, Carlos “Cali”y Grimanesa conjuntamente con su esposo Ángel Cabrera.
El hermano Silas Gonzáles con su inigualable y singular acento amazónico de la mano de su bella esposa Roxana eran infaltables animadores. Cesar Asmat y su esposa Betty, comprometidos con su iglesia. Cesar, al margen de ser un gran colaborador con el proyecto, lo recuerdo con sus sueños, el sueño de conocer el país donde procedía aquella maquina impresora alemana y de la que él era su técnico de mantenimiento.
Recordamos la permanente presencia de la familia Ayte, de la señora María y sus entusiastas hijas Rosa y Carmen.
La numerosa y emblemática familia Canchari, Jorge, Elsa, Bertha, Susana, Julián y Walter Contreras, infatigables en la tarea evangelizadora.
Todos estos hermanos fueron pieza clave y columnas en la que se sostenía esta gran empresa liderada por el pastor Núñez. Su presencia se manifestaba en cada sábado, cada miércoles de noche de oración, las tardes de los viernes para recibir el sábado.
Ellos estaban allí animando la escuela sabática, entonando los himnos, recogiendo las ofrendas, despidiendo a los hermanos al final del culto divino y dividiendo su tiempo en las tareas que la iglesia exigiera.
Igualmente estaba la hermana Micaela Valdez nuestra vecina tan querida por mi madre, quien en compañía de su hija Elita trabajaron entusiastamente en las tareas que se les encomendó.
Muchos jovencitos apoyaban con su presencia en la iglesia, dando sus primeros pasos como adventistas, este otros recordamos a Hugo Gastañeta quien asistía conjuntamente con su menor hermano.
La carpa cerraba sus puertas y la cosecha había sido prometedora, entonces se iniciaba la segunda parte, el terreno ya estaba listo y se tenía que dar inicio a la dura tarea de la construcción.
La infatigable labor del pastor Núñez había conseguido que la difícil y costosa labor de levantar el templo estuviera a cargo del grupo Maranata, quienes iban a realizar esta tarea sin costo alguno, era realmente un éxito y una bendición de Dios.

El pastor Núñez estaba preocupado por el pago del terreno que había sido cubierto en parte pero quedaba un veinticinco por ciento por cancelar. Uno de los miembros del grupo Maranata preguntó cual era la dificultad para iniciar la construcción y una vez enterado del tema se ofreció en cancelar la diferencia. - En ese mismo momento entregó el dinero – nos cuenta nuevamente el hermano “Cali” testigo de parte en aquel entonces.

El grupo Maranata en un grupo adventista con sede en los Estados Unidos y ofrecían este tipo de ayuda que fue oportunamente gestionado por el pastor Núñez.
Ellos llegaron a Pando y el grupo se componía de hábiles trabajadores expertos en diferentes habilidades dentro de la construcción. Para sorpresa nuestra no eran unos jovencitos sino mas bien en su mayoria eran unos sesentones que lucían muy saludables y bastante fuertes.
Fue todo un espectáculo verlos trabajar y ayudarlos, eran muy hábiles en el manejo de sus maquinas modernas que nosotros no habíamos conocido tan de cerca.
Mi madre continuaba trabajando muy fuerte brindando alimento para los misioneros. Ella no cesaba de agradecer a Dios por no haberla desamparado y haberla buscado siempre.
Decía a todo lugar donde vivió nunca dejo de encontrar un adventista que le hacia recordar que debía integrarse a esta iglesia y consagrar su vida a la evangelización.
Luego que se terminara la construcción del templo aun quedaron muchas cosas pendientes. Mamá procedió a recolectar donaciones de sus caseritos del mercado que graciosamente solicitaba cada vez que hacia sus compras.
Fue así como logró recaudar una cantidad significativa y en coordinación con los directivos de la iglesia se comenzó con la tarea de arreglar el pulpito. Trató, en el tiempo que la vida se lo permitió, proporcionar los materiales que permitieran terminar las instalaciones del templo y cada cierto tiempo se daba el trabajo de recomenzar con la recolección en la que nosotros, sus hijos, tampoco estuvimos ajenos a sus pedidos.
Cargando a su adorado nieto Rubencito, nacido durante la campaña, asistía cada sábado ayudando a mantener la buena cosecha de hermanos.
En sus primeros años, una vez terminado el templo, la iglesia estuvo a cargo de un pastor argentino llamado Carlos Rando y de su hijo Sergio.
Es una segunda historia que se escribió tan extensa como el de la campaña, pero que la contaremos en adelante. Sin embargo no podemos dejar de mencionar a nuevas familias que se integraron al adventismo y que fueron los nuevos soportes en mantener activa la misión evangelizadora de la nueva iglesia.
La familia Sotelo con el hermano Raúl, fallecido prematuramente y la hermana Edelmira y sus hijos fueron los nuevos líderes de la joven iglesia. La familia Silva, con el hermano Juvenal, esposa e hijas, Elizabeth y Chela, continuaron la labor fructífera que iban dejando los antiguos miembros.
Nosotros mudamos a otro distrito y así mi madre quedo viviendo sola en Palomino, la urbanización cercana de Pando.
En cada visita de fin de semana era difícil encontrar a mi madre pues ella pasaba más tiempo en su iglesia que en casa. A pesar de sus ochenta años ella no dejaba de asistir a su iglesia y entusiasmada nos contaba que estaba siguiendo su curso de Profecías de Daniel y que pronto lo terminaría.
Un maligno cáncer acabó con su vida, pero hasta los sus últimos días no cesó en predicar sus creencias. Dentro del hospital hizo innumerables amigos a pesar de las diferencias religiosas. Entre otros de un caballero católico que iba por voluntad propia a leerles la biblia a los enfermos. Él nos decía que aunque no eran de la misma religión consideraba a mi madre como hermanos en Cristo y ambos leían la biblia y oraban.
Ella cerró sus ojos un tres de Marzo muy cercano al aniversario de la iglesia de Pando, la iglesia de todos los adventista, la iglesia de mi madre y que tiene una riquísima historia. Yo espero aun algún día estar tan cercano a ese Dios que mamá adoraba tanto, ese Dios que la buscó en los desiertos tan lejanos como los de Villa y que la recogió cuando fue su tiempo. No sin antes de partir, haber logrado bautizar a casi todos sus hijos y esposo, incluyéndome a mí, que sin poder evitarlo, fui bautizado por el mismísimo pastor Elías Núñez.

Carlos Lucar dice que el pastor Núñez se sintió satisfecho, feliz de haber llevado a un exitoso término un sueño, un compromiso con Dios, un legado para los futuros adventistas. El Pastor Núñez se jubiló unos años después de la fundación de la Iglesia de Pando para radicar en California, hasta que Dios lo recogió hace poco mas de un par de años.