jueves, 26 de agosto de 2010

Faucett, 15 de Setiembre un aniversario mas.

(De izq. a der.)Lorenzo Yamunaque Villegas, David Máximo Regalado, Wilfredo Mendoza, Siguiberto López Trigoso, Felipe Taype Pebe, Jorge Nureña Esquerre, Paulo Torres Cueto (todos trabajadores de la Sección de Pintura) y Fernando Herrera de Relaciones Publicas.





Recuerdo de mi primer vuelo



Aparentemente era una noche como cualquier otra estaba viendo mi serie favorita “Combate” ¿que le pasaría al sargento Saunders hoy? Cuando jugábamos a la guerrita había que regirla para poder escogerlo, todos querían ser el sargento Saunders; después estaba Kaje, “Litle” John y “Doc” eran los inolvidables personajes de esta serie de los sesentas y setentas y de los que no nos perdíamos ningún capitulo. La programación continuaba y luego vendría el “Panamericano” y mi sala se llenaba de gente con mis papis y hermanos mayores para ponerse al día con las noticias.
Un locutor llamado Humberto Martínez Morosini era la estrella del noticiero un tipo que se le consideraba ya de la casa, lo veíamos todos los días.
Pero para mi no era un día o mejor dicho una noche cualquiera pues al día siguiente 15 de Setiembre, iba a ir a la fiesta de aniversario del trabajo de mi padre y donde laboraba también mi hermano y tres tíos hermanos de papá.
Mi hermano me había contado que habría vuelos de paseo para todos los familiares de los trabajadores y eso me quitaba el sueño. Estuve contando los días desde que me enteré como dos semanas atrás y yo quería que el tiempo volara lo más rápido posible.
Cuando terminó mi serie favorita inmediatamente salí de casa y fui a buscar a un par de amigos que vivían al frente, subimos al cuarto piso del edificio y de allí trepamos a la azotea. Era una noche con media luna y el cielo estaba despejado yo les contaba lo que iba a pasar mañana y hablaba soltándole todo el rollo con mucho entusiasmo y ansiedad.
Mientras hablaba podía ver desde allí la Universidad San Marcos y su viejo estadio, también veía los edificios de Mirones una vieja urbanización. La avenida Venezuela se alumbraba con las luces de los autos y buses que pasaban a esa hora desfilando por las tantísimas fabricas de aquellos años como D’onofrio, La Coca Cola, Moraveco, y muchas otras que se pierden en mi memoria.
Miraba al cielo y veía las estrellas y pensaba, mañana estaré por allí y que demonios se sentirá volar, el estomago me hacia cosquillas de nervios.
Ya había visto los aviones cuando vivía en Santa Cruz y también cuando fui al aeropuerto del Callao como a los doce años, pero nunca había volado.
Ya algo tarde bajamos del edificio no sin antes haber escrito en el suelo de la azotea con un pedazo de ladrillo rojo una nota que decía “mañana voy a volar en avión por primera vez”
Entré a casa y me fui directo a mi cama, mi madre me ofreció algo para comer pero no tenia hambre la ansiedad me ganaba, solo quería dormir y que amanezca.
Entonces finalmente después de una larga cola nos tocó volar en un DC-6, a bordo nos daba la bienvenida una bella y alta aeromoza que aun recuerdo su nombre: Marita Havendack (quizás no sea el apellido exacto, pero sonaba algo así)
El avión estaba lleno de gente que disfrutaba del viaje y las atenciones de la tripulación. Nos regalaron muchos dulces y muchos refrescos que podíamos repetir las veces que quisiéramos.
En un momento alcancé pasear por la cabina y estaban dos pilotos elegantemente vestidos con su uniforme de rigor a quienes nos presentaron, recuerdo solo un apellido, Coli - dijo la azafata, el Capitán Coli, quien al mirarnos nos regaló una sonrisa.
Quizás fue solo un minuto que estuvimos en la cabina pero pude ver el cielo a través de las lunas delanteras del avión y por unos segundos gozar de un espectáculo maravilloso que tanto había soñado (Muchas veces cuando viaje en misión de servicio vine en cabina pero el recuerdo del primer viaje fue imborrable)
Nada hacia presagiar que años después buena parte de mi vida la pasaría en la misma empresa que trabajaba papá, que nos marcaría para siempre con vivencias inolvidables y que nos daría los amigos de toda la vida.
Ahora solo queda darle gracias a Dios por habernos permitido tocar con nuestras manos ese cielo naranja llamado Elmer Faucett, ese nombre que hasta ahora nos une, que se mantiene vivo y que celebramos cada aniversario.


“El canto de las turbinas cesaron…. y el viejo Faucett…. solo esta dormido”



A celebrarlo en grande este 15 de Setiembre en Miami, Nueva York, Lima y cualquier lugar donde se encuentre un compañero CF.

¡Feliz Aniversario para todos!!!
Destapemos el champán, el vino…… y dejemos que la música haga su trabajo.

jueves, 12 de agosto de 2010

Mamita el sueño americano es por ahora casi una pesadilla.


Por: Néstor Rubén Taype

Harrison, Nueva Jersey, 10 Agosto 2010

Querida Mamita:

Espero que te encuentres bien de salud y que hayas recibido sin novedad mi último envío. Quiero decirte que siento mucho haberte rebajado la cantidad pero como te comentaba en anteriores cartas la situación está muy, pero muy difícil. Mañana precisamente cumplo trece años de haber llegado a este país y aunque al principio hubo una buena racha de chamba, especialmente cuando estaba Clinton viejita, pero una vez que vino el nuevo gobierno cambio todo. La cosa empeoró cuando ocurrió esto de las torres, allí se vino todo abajo viejita. 

Como sea estoy contento que hayamos construido la casita con segundo piso y todo para que estés bien con mi hermana y sus dos hijos. Tampoco le dejo de enviar su platita a la madre de mi único hijo y como habrás visto tiene una vivienda muy bonita y lo único que deseo es que siempre visites a mi chamaquito que ya es un adolescente y le hables de mi. Yo converso con él cada semana, hay una buena tarjeta para Perú que me da dos horas, pero es bueno que tú como abuela me refuerces en esa parte viejita, tu sabes tus palabras pesan. Bueno como te digo la cosa esta que arde especialmente para nosotros los que no tenemos papeles porque seguimos siendo “indocumentados” así nos llaman viejita. Todos pensaban que el presidente
Obama iba a cambiar las cosas, pero naranjas viejita, nada que ver. Me han botado de tres chambas viejita y ahora trabajo pintando y me pagan al día y cash, ósea al contado pues mamita. Pero no he vuelto a ganar como cuando estaba allá en el puerto de Elizabeth, fueron cinco años y eso si que fue bueno, mucho sobretiempo hasta que como siempre lo bueno no dura y la compañía quebró. Hoy el círculo se sigue cerrando para nosotros y muchos amigos están sin trabajo con la idea de regresar, de donde pues viejita, la renta cuesta mucho aquí.
La gente está pidiendo una reforma migratoria, ósea viejita que están pidiendo que nos den la residencia y quedarnos, así facilito nomás. La gente sale a marchar, sale un manchón y lo están haciendo desde hace más de cinco años y no pasa nada. Parece que más marcha, más protestas y la cosa empeora. Yo la verdad que lo veo difícil por ahora, a pesar que el hombre juró que lo hacía en los primeros cien días de su gobierno, lo malo es que no dijo si era del primero o del segundo gobierno, jajá jajá. Así es viejita no creas que solo en el Perú se promete y no se cumple, aquí también. Bueno te sigo contando que los ilegales o indocumentados somos tantos que ya la cosa se ha convertido en un serio problema y es algo así como las invasiones en los cerros de Lima ¿te acuerdas? Pero esto es América y se supone que las leyes se respetan.
Para llegar a esta reforma el presidente Obama se la tiene que jugar muy duro y por el momento no se le ve con muchas ganas de hacerlo. Es que la mayoría de los ciudadanos americanos desean que nos boten a patadas ya mismo. En las protestas que se trasmiten por televisión siempre salen una cantidad de “activistas” así los llaman a esta personas que pertenecen a una serie organizaciones que casi todas terminan con la frase “…… de los derechos del inmigrante” no se si de legales o ilegales, de verdad que no se. Pero cuando los entrevistan hablan bonito y dicen que nos defienden pero yo hasta ahora no he visto absolutamente ningún resultado. Se la pasan haciendo “vigilias de oración para responder con amor al odio del racismo de algunas leyes.
Pero este asunto viejita creo que es lo que dijo Cristo, “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” ósea que con rezos no va a salir ningún cambio a favor de nosotros, el asunto es del César y esto es un asunto de los políticos y por allí está la cosa. De las vigilias, claro que hacemos vigilia en nuestras casas oramos todos los benditos días, claro que si, por lo menos yo lo hago porque soy cristiano viejita. Tampoco estas organizaciones están a tu lado, cuando yo estuve dos meses sin chamba nadie me ayudó.
Tampoco han estado al lado de Valentín, Alfredo y Antonio cuando fueron despedidos, ni tampoco están al lado de Walter y Rosana que ahorita nomás los han botado de su trabajo por falta de papeles.
 Yo la verdad viejita que me contentaría con que nos den permiso temporal para trabajar así como a los hondureños y salvadoreños, lo llaman el T.P.S y listo. No se viejita son cosas que se le ocurre a tu hijo, la verdad es que lo que deseamos nosotros es que haga algo carajo, alguna ley o algo que nos de respiro por que nos estamos ahogando cada día. Me dijiste verdad que te contara lo de Vicky Pelayo, si la peruana espía.
Bueno te digo que desde que compré una vez un periódico hispano encontré su columna en la que escribía y cada vez que leía hablaba en contra del gobierno americano. Yo imaginaba leer a la paisana y ver que decía de Perú, pero nada solo criticaba a este país que le daba de comer y hablaba a favor de Castro y ahora último a favor del nuevo dueño de Venezuela. Bueno yo no quería juzgarla viejita porque de todas formas es nuestra paisana y la está pasando mal separada de la familia, misma indocumentada, a pesar que a las justas escribió un artículo sobre los ilegales, el resto era solo: viva Castro y Chávez. Pero se la hicieron buena viejita, la mandaron a Rusia. Ósea como quien dice te gusta ese país, bueno pues para allá te vas. Sus hijos si están aquí y dudo muchísimo que se quieran ir para Rusia, América es América, no creo que la cambien.
Sabes que viejita me hubiera gustado que eso le hubiesen hecho a los izquierdistas de esquina que había en el Perú de los setentas, esos sindicalistas que gritaban ¡abajo el imperialismo yanqui! y en sus vacaciones se venían a chambear aquí. Yo los encontraba a veces en un Mc Donald en Lima comiendo su hamburguesa y cuando le preguntaba que hacían allí consumiendo chatarra americana solo se reían. Varios del sindicato de mi trabajo de ese entonces se tiraron la plata y se vinieron para aquí. Bien conchudos llegaron aquí después de decir ¡abajo los imperialistas! y con plata robada de sus compañeros, de los babosos diría yo que confiábamos en ellos.
Uno de ellos me llamó hace poco y vive aquí nomás en una ciudad del sur y el pendejo está bien parado, dicen que se tiró quince mil verdes. Una vez en los ochenta encontré a varios de ellos por la embajada americana pidiendo visa, cuando les pregunté porque se venían a este país que tanto insultaban, se reían y decían “pura política pe’ choche, no jodas y no te creas todo lo que decimos” A esos lo hubieran en enviado a China, Rusia o Cuba, pero a la fuerza. Cambiando de tema viejita te cuento que no me he enamorado y sigo solo hasta ahora, claro que he tenido mis aventuras por aquí por allá con una boricua, una colombiana y también una perucha, pero todas quieren plata y te quieren desplumar. Ahora siempre que tomo el bus me encuentro con una dominicana cuarentona muy guapa, pero yo parezco un adolescente y todos los días me preparo para lanzarme y nada viejita, a la hora de la hora me chupo.
Bueno pero cualquier día doy la sorpresa y le caigo porque pepa tampoco me falta a pesar que ya me falta poco para el medio siglo. Otra cosa mamita hay algo que me olvide contarte y que me dejó con los pelos parados de sorpresa y también muy angustiado y deprimido. Yo sé muy poco de mi padre y tú nunca has querido hablar de él. Estuve en un consultorio para recoger los resultados de unos análisis que me hice cuando estaba con el colesterol alto. Entonces me llamaron de la ventanilla y me acerqué, normal como la rutina de siempre.
Para esto había una señora que no dejaba de mirarme y pues me imaginé un montón de cosas. Ella salió primero del consultorio y cuando yo dejaba el edificio ya estaba en la puerta esperándome. Me saludó muy amablemente señalándome un auto que se acercaba – sabe – me dijo – usted es bien parecido a mi sobrino y además tiene el mismo nombre. El auto se detuvo y salió un tipo que de verdad se parecía mucho a mi o yo al él, no se viejita.
Vi mi imagen en su rostro pero él lo tenía mucho más saludable que el mío, estaba elegantemente vestido con un polo crema, un pantalón blanco y unos mocasines marrones claros, en otras palabras viejita era yo con plata. Bueno el parecido no era exacto pues no, no voy a exagerar, se acercó y me dio la mano, sonrió y escuchó lo que le decía su tía como la llamó. - Oye verdad que nos parecemos - me dijo, teníamos ambos el pelo cortito, él porque era militar, exactamente marino, como me lo dijo y yo por el bendito calor, estábamos en pleno verano. Me preguntó por el nombre de mi padre y donde había vivido en Lima. Le dije que mi padre llevaba mi mismo nombre y que no lo conocía por que era hijo de madre soltera y había crecido en Magdalena.
Sabes que viejita, me dijo que su padre se llamaba igual que ambos y que era un almirante retirado ósea jubilado andando a los setenta y cinco años. Entonces yo le agregué que lo único que sabía de mi padre era que también se trataba de un marino. Antes de despedirse me enseñó una foto de su viejo, me la mostró por algunos segundos después me dio la mano y me dijo que se iba a Perú en dos días, pero pude sentir su nerviosismo y seguramente él también el mío. Y algo más viejita ambos teníamos la misma edad solo nos llevábamos por cuatro meses.
Seguro que eso tú lo sabías ¿verdad? La señora me dejó dos teléfonos apuntados en un papel una que decía Lima y la otra de una ciudad de Nueva Jersey, ella tenía los ojos húmedos pero no dijo nada más. Al llegar a casa me tomé un par de cervezas y me quedé dormido mamita, me desperté como a las tres de la mañana, pensaba que eso no me podía haber pasado a mí. Esas cosas solo ocurren en las películas, en las telenovelas que son escritas así al propósito para crear el drama pues; pero lo mío era de la vida real y me preguntaba porque nunca quisiste que yo conociera a mi padre. Pero ya es algo tarde para los reclamos, guardo estos teléfonos y no sé si algún día llamare, no lo sé. Creo que la carta me salió muy larga viejita hoy estuve inspirado y te solté todas las piedras y demonios que estaban bloqueando mi cerebro, tu sabes algunas cosas no me atrevo a contártelas por teléfono me siento más cómodo escribiéndotelas.
Para terminar por si acaso ten lista una cama más viejita no se sabe qué tiempo duraré porque aquí las cosas están muy calientes. Sabes una cosa más, me gustaría irme a un lugar aquí en Nueva York viejita llamado Times Square, sentarme en una sus bancas con un letrero que diga más o menos así “Soy un indocumentado y aviso a este país que si no se me da un permiso de trabajo en treinta días, me veré obligado a irme, solo tienen treinta días, ni un día más” Qué te parece viejita, genial mi idea, ¿sí o no? Bueno me despido y espero que sigas con buena salud.
Yo seguiré enviándote cartas viejita porque siempre te imagino leyéndolas en la orilla de tu cama viendo y tocando mis cartas sintiendo el calor mis manos. A mi hermana le envío correos cada semana por internet viejita, pero para ti mis cartas que van con mi corazón.

 Tu hijo que te adora.

 PD: No me pierdo ningún capitulo de “Al Fondo hay Sitio” Tu sabes viejita para ver a “Charito” pues, mi actriz favorita Mónica Sánchez. Aún sueño con esperarla afuera del canal de televisión y regalarle un ramo de rosas rojas y decirle que soy su admirador número uno desde que debutó en televisión. Soñar no cuesta nada viejita.