viernes, 15 de mayo de 2009

Amistad Peruano - Chilena ....Cuerdas Separadas o ....Cuerdas Inflamadas


Quizás nunca se imaginaron los gobernantes de turno del país del sur que habernos ganado la guerra del 79 pudiera después de ciento treinta años resultarle toda una pesadilla.
Se ha escrito mucho sobre esta guerra en la que también estuvo involucrada Bolivia, país que conjuntamente con el nuestro formaron alguna vez el sueño de la Confederación Perú-Boliviana, propugnada por el general Santa Cruz, acaso el mejor proyecto de unidad.
Sin embargo el 20 de enero de 1839 en la Batalla de Yungay este proyecto terminó con la derrota de Santa Cruz a cargo del llamado Ejercito Unido Restaurador, conformado por peruanos (entre ellos el General Gamarra y Ramón Castilla) y el ejército chileno, unidos ambos por diferentes intereses.
Paradójicamente esta batalla nos es muy conocida en los libros de historia de nosotros, pero si es bien conocida en la historia de Chile.


“La Batalla de Yungay no tiene en la memoria histórica del Perú la misma importancia que tiene en Chile. Mientras en este último país se la recuerda como un hito fundacional de la nación chilena, en el Perú no se conmemora oficialmente, ya que las guerras de la confederación se vivieron más como una guerra civil que como una guerra externa” Fuente….www.Wikipedia.org


Ya sabemos que tanto peruanos como bolivianos en 1879 tenían un ejercito precario y además desunidos y por esta razón nada pudieron hacer para detener la invasión chilena que terminó cerrando a Bolivia sin derecho al mar y Perú perdiendo Arica. Nuestros vecinos se embarcaron en esta empresa por muchas otras razones y también con la seguridad que ganarían esta guerra pues la proporción entre tropa y armamento era inmensamente favorable a ellos. Bien, pero lejos de derrotarnos no se contentaron solamente con eso, sino tenían que dejarnos en la peor situación que fuera posible para evitar un revancha. Por lo que allí vino la quema de haciendas y ciudades, además del robo y saqueo de la Biblioteca Nacional y algunos monumentos. En otras palabras, caído el combatiente peruano, luego de la batalla era rematado, luego iban a su cabaña a robarle la lamparita o vela que alumbraba su casa y además su pequeño libro de cabecera. Dice en los textos chilenos que el encargado de hacer el recuento de los libros traídos a Santiago luego de la guerra, hizo del conocimiento de sus superiores que le habían encargado una nefasta labor, mejor dicho, elevo su protesta.
Luego de un pelea entre un peso-pesado contra un peso pluma, pues el primero después de noquearlo, va y lo sigue pateando en el suelo hasta tirarlo fuera del ring, verdad.
Que paso en los siguientes años con nuestro vecino del sur? Pues nada más que comenzó a armarse tanto como pudiera siempre con la idea que luego de esa abusiva guerra saldría un gobierno peruano a cobrarle la deuda, o quizás un boliviano. Esta posibilidad se especuló durante el gobierno dictatorial del general Velasco Alvarado, aunque realmente no se sabe a ciencia cierta si esto fue verdad, Chile en aquel entonces pasaba por su peor momento político y económico. El tiempo ha pasado y la relación de los gobiernos siempre han sido tirantes a pesar de los esfuerzos de cada una de las cancillerias en las llamadas ‘cuerdas separadas” estas siempre terminaron en “cuerdas inflamadas” Hasta hace pocos años estábamos acostumbrados a las rechiflas de nuestros vecinos hacia los cantantes peruanos en cada competencia en su festival de viña del mar mas no había respuesta de parte nuestra. De allí la algarabía con la que recibió buena parte de nuestra población las frases vertidas por el general Donayre que ocasiono un roce en las relaciones con el gobierno de la presidenta Bachelet.
Desde el 90 con el gobierno del ingeniero Fujimori, a pesar del buen grado de corrupción que existió, de todas formas se inicio un proceso de reactivación económica y un reordenamiento del país que se mantuvo con el gobierno de Alejandro Toledo y ahora con el presidente García Pérez. En ningún caso se ha pretendido un armamentismo con el ánimo de recuperar territorios perdidos durante la guerra sino más bien afianzar nuestra economía, alcanzar el nivel de los chilenos y sobrepasarlos. Aquí se da un caso inusual pues la relación con los empresario chilenos van de maravilla, mas no con su gobierno. Luego de las astillas que produjeron las declaraciones del general Donayre, en contra de lo que decía su gobierno, llego una delegación de empresarios chilenos al Perú justamente en esos días difíciles.
Hoy nuestro vecino no se ha detenido en su carrera armamentista pues tiene poderosas razones para hacerlo, pero se olvida que los tiempos cambian y no siempre se puede tener una economía sólida. Ya se dan reclamos dentro de sus mismos políticos chilenos que cuestionan estas acciones reclamando más inversión para sus pobres y desposeídos que el alto porcentaje que señalan para el armamento de sus fuerzas armadas.
La pobreza no es ajena a ningún país y menos sudamericano, el programa de televisión por cable llamado “Mea Culpa” de Chile muestra lugares que en nada se diferencian con las nuestras, pequeñas chozas en esos arenales inclementes y que viven sus pobladores en un abandono increíble. Desde hace algunos años el gobierno de Chile tiene el reclamo de Bolivia sobre su salida al mar, como una “pulga en la oreja” o como una “piedra en el zapato” situación incomoda y que Bolivia reclama en cada cumbre o foro donde participa. Ya algunos líderes como Fidel Castro se manifestaron a favor causando el obvio malestar al gobierno Mapocho. Perú presento su reclamo sobre la delimitación marítima con Chile a la Corte de Haya con sólidos argumentos y espera paciente el desenlace. Fuera de las discrepancias entre los partidos políticos peruanos y las preferencias de determinado candidato de la población, hay algo que es definitivo; la economía peruana seguirá creciendo a pesar de la crisis. Mientras nuestro vecino sigue armándose con el pretexto de prepararse siempre por lo que paso el 79, una pesadilla que no acaba; ¿acaso espera llegar al momento en la que tendrá que intercambiar sus misiles y submarinos por pan y leche?

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