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Mostrando las entradas de febrero, 2008

Las Delicias de Villa

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Por: Néstor Rubén Taype

De pronto abrí los ojos y todo estaba oscuro, poco a poco comencé a percibir algunas figuras, vi el techo y a través de éste podía ver el cielo, me di vuelta y noté que mi madre tenia su mano sobre mí y al sentirme ella preguntó que me pasaba. No entendía aún que hacia allí, mi madre a mi lado y en ese cuarto; luego pude ver con más claridad pues ya amanecía: estaba hecho de caña, un material que después sabría que lo llamaban estera.
- Mamá tengo frió - le respondí
- Ven hijo - me dijo- acurrúcate a mi lado.
Así lo hice y nuevamente me quedé dormido al calor de mamá, no se que hora seria cuando desperté, me quedé sentado no era una cama formal, era un colchón de paja que estaba en el suelo y yo encima de este, en ese momento no estaba mamá.
A mi alrededor había una maleta negra, un banquito de madera sin espaldar, también bolsas de plástico. Salí, me quedé parado en la puerta y vi un mar de arena mucha arena como en la playa pensaba, pero no era la playa. Al frente…

Remembranzas con Segundo.

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Segundo Leon (derecha) Ruben Taype (Izq.)
Por: Néstor Rubén Taype
Era un jovencito recién salido de la adolescencia cuando llegó a nuestra oficina del Hotel Bolívar en la Plaza San Martín en el año 1974. Como coincidencia llegaba a nuestra promoción de muchachos que casi teníamos la misma edad ya que oscilábamos entre los dieciocho, diecinueve y veinte años.
Después de unas semanas como era la tradición, respetada regla impuesta por nuestro querido Jefe José Castellanos, a quien lo llamábamos cariñosamente “Papa Lolo” Segundito fue “bautizado”. Este termino obviamente que era simbólico y consistía en una comilona de todo el grupo, seguida de una bravísima “tranca” que debíamos de cumplir hasta el final; retirarse antes era tomado como una “ofensa” al Jefe.
Acoplado al grupo de la época nuestra diversión eran las fiestas que nunca faltaban, hoy en la casa de fulano, mañana en la de mengano, el cóctel en una agencia de viajes o los viernes en algún bar de la Lima de los setentas.
A pesar que…